El Marques de Trancadorio
Casa rural (habitaciones)
El Marques de Trancadorio
- Agroturismo -
- Nº oficial H 01549
2 - 16 plazas - 35,83€ / persona y noche (aprox.)
C/ Adelante, 37 Barrio La Virgen - 39507 Virgen (la)
Virgen (la), Cantabria (España)
(0034) 942 704 521 - 625 044 508
Capacidad y precios
- Suite La Hayuela: 1 Habitación doble, Baño Mostrar precios
- Suite Pumalverde: 1 Habitación doble, Baño Mostrar precios
- Cobijón: 1 Habitación doble, Baño Mostrar precios
- Valoria: 1 Habitación doble, Baño Mostrar precios
- Rodezas: 1 Habitación doble, Baño Mostrar precios
- El Llano: 1 Habitación doble, Baño Mostrar precios
- Canales: 1 Habitación doble, Baño Mostrar precios
- Toporias: 1 Habitación doble, Baño Mostrar precios
Características
- Exterior: Jardín, Terraza, Muebles de jardín, Zona de aparcamiento.
- Interior: Colección de juegos, Calefacción, Comedor, Televisión en habitación, Baño en habitación, Sala de estar.
- Servicios: Acceso internet, Se sirven desayunos, Cuna disponible, Documentación sobre la zona, Se sirven cenas, Servicio de canguro, WiFi gratis.
- Idiomas: Francés, Inglés, Español.
- Situación: Cerca de la playa, Montaña, En el casco urbano, Acceso asfaltado, Señalización del acceso, Cerca de pistas de esquí.
- Cajas Regalo: PlanB! Escapada rústica.
- Dos plantas - Salón - Comedor - 8 Habitaciones: 2 dobles junior y 6 dobles normales
Lo que comenta el propietario
El Marqués de Trancadorio es una casa colonial de 1890 completamente rehabilitada en 2004 y reformada y redecorada en 2010. Una Posada con un estilo y un uso del tiempo diferente, un nuevo concepto de casa rural donde la calidad y el sevicio están por encima de todo. Un lugar donde disfrutar de la esencia de lo antiguo con las comodidades de lo nuevo. Hemos querido que todas las estancias de la casa guarden el sabor que sus antiguos propietarios quisieron darle. La Posada está decorada íntegramente con antigüedades y almonedas evocando el momento de su construcción en el S.XIX pero con todas las comodidades del S.XXI. En nuestra casa la comodidad, el confort y la atención a nuestros clientes, son nuestra mayor preocupación. Una vuelta al pasado dentro de un ambiente cálido, familiar, tranquilo y diferente. Todas las habitaciones siguen la línea decorativa del resto de la casa Dos Suites y 6 Habitaciones Dobles todas ellas exteriores, con tv, conexión wi-fi, baño y calefacción. En la planta baja encontramos las zonas comunes. El Salón comedor,el lugar donde empezar el día con nuestros completos y variados desayunos, .Aquí podremos disfrutar también de las cenas de el marqués. El Salón social, el lugar donde sentarse a charlar, leer la prensa del día o jugar una partida. en esta estancia se encuentra también el bar, donde encontrará una variada selección de licores, vinos, refrescos y cervezas.
Actividades
- Tierra: Bicicleta de montaña - BTT, Escalada, Espeleología, Esquí, Golf, Montañismo, Multiaventura, Paintball, Rutas a caballo, Rutas gastronómicas, Senderismo - trekking.
- Agua: Buceo, Barranquismo, Hidrospeed, Piragüismo, Rafting, Rutas en barco, Surf, Pesca.
- Talleres: Fotografía, Observación de fauna y flora.
- Actividades que se pueden realizar cerca de nuestra Posada: - Rafting - Puenting - Canoas - Escalada - Parapente - Paseos a Caballo - Golf - Rutas a pié o en bicicleta de montaña por caminos de la antigua mina y por pistas forestales.
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Lugares de interés
- Espacios Naturales Protegidos / Oyambre. (a 10 km)
El Parque Natural de Oyambre es una de las áreas más valiosas del litoral cantábrico, tanto por su geomorfología, procesos de formación de playas y estuarios, como por la flora, fauna, paisaje, yacimientos arqueológicos, etc. Todo ello convierte esta zona de Cantabria en un excepcional museo y laboratorio viviente para el estudio e investigación de los recursos naturales y la historia de la región. Oyambre reúne en su variedad un conjunto único y excepcional formado por paisajes de alta montaña, bosques, praderías, núcleos de población, estuarios, acantilados y playas. Sus espacios de marisma son lugares de máxima productividad biológica cuya conservación es imprescindible para el mantenimiento de las cadenas tróficas, que dan vida a gran diversidad de especies, asegurando la riqueza marisquera y de los bancos de pesca de todo el litoral adyacente. Esta zona posee aún uno de los bancos más ricos del litoral cantábrico. Los estuarios de La Rabia y San Vicente son el eje físico en torno al que se articula el Parque Natural de Oyambre con un superficie de unas 5.000 hectáreas. Sus aguas acogen magníficos criaderos de alevines, con una gran importancia para el abastecimiento de cebo para los pescadores del área, en esquila, gusana y cámbaros. También hay una alta productividad en almeja, berberecho, navaja y ostra. Dominando la playa de Oyambre y la entrada del estuario de La Rabia se yergue, una histórica torre medieval de piedra que, hasta bien entrado el siglo XVIII, fue utilizada por los pescadores de la zona para escrutar el horizonte y avistar la llegada de las manadas de ballenas que surcaban las aguas próximas a la costa en sus desplazamientos migratorios. Las embarcaciones de Comillas eran famosas por sus capturas de grandes presas a golpe de arpón. El exceso de presión cinegética acabó con la presencia de la ballena franca en las costas del Cantábrico. Desgraciadamente, la ballena no es la única especie que ha desaparecido de estos lugares. El territorio de los osos, los lobos y los ciervos, llegaba antaño hasta estas costas. Muchos siglo antes, en época preromana, incluso los bisontes se refugiaban en los grandes bosques que cubrían la zona. Hasta el siglo XIX, la mayor parte del territorio del área Oyambre-San Vicente estaba ocupado por comunidades campesinas que habitaban en pequeñas aldeas, y cuya dedicación económica productiva era exclusivamente agraria. El espacio urbano estaba representado por la villa medieval de San Vicente de la Barquera, cuya orientación económica era fundamentalmente marinera y mercantil. A partir del siglo pasado y, sobre todo, en el actual, las características económicas y sociales del área cambiaron profundamente, apareciendo nuevas actividades relacionadas con el mar y con la tierra: fundamentalmente el turismo moderno. Este cambio en la organización económica, llevó consigo también la transformación de las formas de utilización de los recursos de la zona. El parque de Oyambre afecta a cinco municipios: Valdáliga, San Vicente de la Barquera, Comillas, Ruiloba y Val de San Vicente. Los amplios arenales del Sable de Merón y la Playa de Oyambre, constituyen uno de los principales atractivos turísticos de la zona en época estival. Sus finas y blancas arenas son el resultado de la mezcla, en perfecta proporción, de granos de cuarzo y diminutos fragmentos de conchas de organismos marinos quebrados por el oleaje. Uno de los objetivos de la protección de esta zona es precisamente evitar la degradación para preservar su atractivo turístico, garantizando las actividades que constituyen el medio de vida de sus habitantes: agricultura, ganadería, pesca, recogida de algas, etc. Estos aprovechamientos tradicionales aseguran y potencian a su vez la oferta turística de un espacio rural de alta calidad ambiental sin degradar, con un efecto multiplicador importante sobre la economía local. Desde el punto de vista faunístico, la importancia de Oyambre se debe hoy día a su gran riqueza ornitológica. Esta zona es un lugar privilegiado de refugio y alimento en las rutas migratorias costeras del golfo de Vizcaya. Es especialmente espectacular el paso de los alcatraces que pueden observarse a escasa distancia de la costa zambulléndose en vertiginosos vuelos en picado para capturar los pequeños peces que les sirven de alimento. Múltiples y variadas son las especies que se concentran en esta zona y que constituyen uno de sus principales atractivos. En los inviernos más crudos arriban incluso cisnes y barnaclas carinegras. También son inquilinos habituales de estos humedales las Garzas reales y los Martinetes. La comunidad vegetal del Parque Natural de Oyambre presenta también un gran variedad en especies, tamaños y colores que cambian con el paso de las estaciones: la siempreviva picante, el rabo de zorro, el rábano de mar, la grama del norte y la aromática clavelina son, entre otras muchas plantas, parte del paisaje de este singular espacio natural. De los extensos bosques autóctonos que cubrían el territorio de Oyambre en el pasado sólo ha subsistido el Monte Corona, que todavía conserva algunas matas de majestuosos y centenarios robles. En época histórica este monte fue propiedad de la Corona española y era explotado para obtener madera con la que abastecer los astilleros reales. La deforestación abusiva y la sustitución de las especies autóctonas por otras de crecimiento rápido como el eucalipto no han conseguido, afortunadamente, borrar algunas muestras de la antigua riqueza boscosa como la de Richurichas o de La Cueva en el entorno de la aldea de Rioturbio. Este sector del Parque aparece clasificado como reserva forestal, con el objetivo de restaurarlo progresivamente en sus primitivas esencias. - Espacios Naturales Protegidos / Saja-Besaya. (a 15 km)
El Parque Natural de Saja-Besaya tiene una extensión de 24.500 hectáreas. Situado en Cantabria, sobre la cadena montañosa que separa las cuencas de los ríos Saja y Besaya en sus tramos medios y superior, este Parque Natural se prolonga sobre la vertiente norte de la Cordillera Cantábrica en los montes de Palombera y Saja, incluyendo los puertos de Sejos. Los rasgos geomorfológicos dominantes en la zona de Cantabria ocupada por el Parque Saja-Besaya son netamente fluviales. Los cursos de agua que discurren en profundos valles constituyen las principales fuentes suministradoras de ambas cuencas y encierran un especial interés hidrológico y paisajístico. Destacan los cursos altos de los ríos Saja, Infierno, Queriendo y Argoza, en la cuenca del Saja, y de los ríos de Los Llares y Cieza en la del Besaya. Existen formas glaciares de interés en la Sierra del Cordel y algunas formas kársticas bien desarrolladas como el sumidero del río Saja en Sopeña y la surgencia conocida como La Fuentona de Ruente, alimentada en gran parte por el agua sumida en Sopeña. La declaración como espacio natural protegido del Parque Natural Saja-Besaya tuvo como principal objetivo el armonizar la protección con un ordenado aprovechamiento de sus recursos para fines recreativos, científicos y didácticos, a la vez que se generan beneficios indirectos en las áreas de influencia. También es importante resaltar la aportación que este espacio natural realiza al patrimonio nacional e internacional al acoger una muestra representativa del bosque caducifolio en la vertiente Cantábrica. La riqueza natural de esta zona de Cantabria se complementa con algunos pueblos cargados de historia y tradición. Barcena Mayor es, sin duda, el núcleo de población mas importante por su situación y antigüedad. Aquí se cuenta que pasó el emperador Carlos I una larga noche de insomnio, asediado por las pulgas que albergaban las pieles que a modo de mantas le dieron para cubrirse cuando a su regreso de uno de los viajes a Alemania pasó por la localidad camino de la capital del Reino. Es esta tierra cuna de los foramontanos -así se denominaba a las gentes que atravesaban las montañas-, que constituyeron el primer movimiento repoblador de Castilla tras el inicio de la Reconquista. En el Parque Natural de Saja-Besaya aún sobreviven importantes muestras de arbolado autóctono, alternando con laderas cubiertas de matorral y praderas naturales. Son importantes los robledales de Ucieda, Cieza y Ponientes, los hayedos de Saja y Bárcena Mayor, en las zonas altas, y las brañas de acebales y abedulares, en las cumbres. Los aprovechamientos de madera de roble y haya fueron tradicionales en la zona. En la actualidad solamente en las escasas parcelas de monte privado se permite su aprovechamiento para consumo propio (reparación de viviendas, construcción de aperos, etc.). El Plan de Uso y Gestión del parque contempla inversiones para reforestación con arbolado autóctono. El aprovechamiento de pastos en régimen de pastoreo ha sido tradicional en la comarca. El ganado vacuno autóctono de raza tudanca fue, en el pasado, la base económica de los núcleos rurales de la zona. Entre las aves que nidifican en el parque se encuentran el Águila Real y el Urogallo y es frecuente la presencia del Buitre Leonado y el Halcón Peregrino. De los mamíferos destacan el venado, jabalí, zorro, corzo, lobo, nutria y numerosos micromamíferos. Es tradicional la actividad cinegética que se desarrolla en esta zona en régimen especial por pertenecer a la Reserva Nacional de Caza del Saja. - Cuevas de Altamira (a 20 km)
La Cueva de Altamira es un hito cultural de la Historia de la Humanidad. El descubrimiento de las pinturas de la Cueva de Altamira en 1879 por D. Marcelino Sanz Sautuola significó el descubrimiento del arte rupestre paleolítico, y de su manifestación más espectacular. Bisontes, caballos, ciervos, manos y misteriosos signos, pintados y grabados, son la expresión de los habitantes de la Cueva hace 15.000 años durante el Paleolítico Superior. La Cueva de Altamira es Patrimonio de la Humanidad desde 1985. - Espacios Naturales Protegidos / Dunas de Liencres. (a 25 km)
El Parque Natural de las Dunas de Liencres fue el primer espacio protegido declarado en Cantabria (1986). Situado en la margen derecha del río Pas, se encuentra en el término municipal de Piélagos y su formación dunar constituye uno de los enclaves de mayor interés ecológico del litoral cantábrico. La belleza del paisaje, unido a las especiales condiciones de las playas de Liencres, y de las zonas de bosque colindante, lo convierten en una de las zonas de mayor interés recreativo, con una gran afluencia de público en la época estival, a lo cual contribuye su proximidad al núcleo urbano de Santander. El Parque Natural de las Dunas de Liencres ocupa una superficie de 194,55 hectáreas y sus límites geográficos son los siguientes: al Norte, limita con la playa de Canallaves y el mar Cantábrico; al Sur, con regato Mallido y ría de Mogro: al Este, con camino y regato Los Ganzarros y al Oeste, con la playa de Valdearenas, ría de Mogro y el mar Cantábrico. Considerado el sistema dunar mejor desarrollado del litoral, Liencres conforma una zona de gran belleza cuyo principal agente modelador ha sido el viento. Sus valores más destacados son de tipo geomorfológico y paisajístico. Este conjunto dunar está claramente activo en la actualidad, en su sector oriental. Parte de las dunas secundarias y casi todas las terciarias que alcanzan una cota superior a los 40 metros sobre el nivel del mar. Las dunas han sido fijadas por una repoblación de pino marítimo efectuada en 1949 que en la actualidad no es explotado. Parte de esa masa boscosa artificial ha sido acondicionada como área de recreo protegida de la fuerte brisa marina. Todo el conjunto geológico del Parque está constituido por materiales arenosos cuaternarios con abundantes fósiles. Los campos de dunas albergan una flora y fauna únicas. Las especies que componen la biocenosis dunar se desarrollan exclusivamente es este medio. Por tanto la preservación de este espacio además de garantizar la conservación de un paisaje singular, garantiza la supervivencia de las especies que le habitan complementando su alto valor ecológico. La vegetación que se da en este árido paisaje está formada por plantas adaptadas a las especiales condiciones de escasez de agua. Han modificado sus órganos y funciones en busca de un aprovechamiento óptimo del medio. Así, sus raíces están extraordinariamente desarrolladas. En cuanto a las hojas presentan varias formas que les permiten retener el agua. La delicadeza de estas plantas y su escasez determinan la necesidad de que sean protegidas y respetadas. El cardo marino, la cola de ratón y la aromática clavelina son, entre otras muchas, algunas de las especies que proliferan en el paisaje arenoso de Liencres. Las dunas constituyen un biotopo único en Cantabria. La gran variedad de nichos ecológicos que se observan en un simple recorrido de campo (dunas de formas y disposición variada, cursos de agua, ecotonos etc.), permite adivinar la riqueza de especies de esta zona costera. Liencres constituye también una importante reserva de reptiles. Lagartos, culebras y víboras encuentran en este paisaje un lugar ideal para vivir. El lagarto verdinegro, reptil muy escaso en Cantabria, es un residente habitual de este biotopo. En los escasos cursos o masas de agua dulce que existen en las dunas pueden encontrarse diferentes anfibios. Los más comunes son el sapo partero, y las tres variedades de tritones existentes en la región. Entre los escasos mamíferos que habitan esta zona, las especies más frecuentes son el ratón de campo, la musaraña común, el erizo común y la comadreja. También pueden verse de forma ocasional algunos zorros. La comunidad de aves es importante, tanto en las migradoras, como en las nidificantes. Ánades, avefrías, cernícalos y halcones peregrinos son algunas de las especies que pueden observarse en este complejo dunar. La declaración de las dunas de Liencres como Parque Natural ha permitido paliar algunas de las amenazas más frecuentes que se ciernen sobre este tipo de espacios. La contaminación en sus diversas formas, las extracciones de arena, la masificación turística y los proyectos inmobiliarios en los límites del parque son peligros que, añadidos a la falta de cultura medioambiental, hacían necesaria una reglamentación que garantizara la conservación de este magnífico emplazamiento de la naturaleza. - Espacios Naturales Protegidos / Macizo de Peña Cabarga. (a 30 km)
El macizo de Peña Cabarga está situado en el borde Sur de la bahía de Santander, a 15 kilómetros de la capital de Cantabria. De topografía agreste, su interior cuenta con un área superior a las 2.588 hectáreas prácticamente deshabitadas. Este espacio natural afecta a los términos municipales de Villaescusa, Penagos, Liérganes y Medio Cudeyo. En 1989 el Gobierno de Cantabria aprobó el Decreto sobre Declaración del Parque del Macizo de Peña Cabarga al objeto de proteger sus valores ecológicos, estéticos, educativos y científicos. El macizo kárstico de Peña Cabarga alcanza los 560 metros en el Pico Llén, que es una auténtica atalaya desde la que se puede observar una buena parte del territorio de Cantabria. Especial interés encierra la panorámica que brinda sobre la bahía y la ciudad de Santander. - Cueva del soplao (a 30 km)
La cueva El Soplao, descubierta a principios del siglo XX con motivo de la explotación de las minas de La Florida, está considerada una de las grandes maravillas de la geología, atesorando un auténtico paraíso de espeleotemas (excéntricas, estalactitas, estalagmitas, coladas, columnas, perlas de las cavernas, dientes de perro, etc.). El Soplao constituye un deleite para todo el que se acerque a visitarlo, que podrá disfrutar de un recorrido que sobrecogerá por la espectacularidad, abundancia y diversidad de sus formaciones excéntricas, que son las que hacen de El Soplao "Una Cavidad Única". Un auténtico juego de sombras y luces, de colores, un festival de sensaciones. Además de su valor geológico, la cueva y su entorno albergan un excepcional patrimonio de arqueología industrial minera, con más de 20 km de galerías. La actividad minera también ha dejado su huella en el espacio exterior: castilletes, hornos de calcinación, lavaderos, talleres, etc. Las labores mineras se orientaron a la extracción de blenda y galena, dos de las mejores menas para la obtención de zinc y plomo, respectivamente. - Parques de la naturaleza de Cabárceno (a 35 km)
El parque fue un proyecto de recuperación medioambiental de un área profundamente afectada por procesos de degradación paisajística relacionados con la actividad minera allí desarrollada. Se confeccionaron espacios idóneos para que las diversas especies que viven en el mismo, - algunas en serio peligro de extinción -, puedan reproducirse con normalidad. En la actualidad por su enorme calidad, sus instalaciones están entre las mejor valoradas por los organismos que vigilan las condiciones de vida de los animales. Te divertirás a lo grande con la inteligencia y agilidad de los leones marinos y las aves exóticas, comprobarás la sangre fría de los lagartos y serpientes en El Reptilario, podrás practicar la pesca en el Lago del Acebo, descubrirás el universo de las plantas en El Jardín y te sorprenderá el trabajo de los cuidadores de tigres. - Espacios Naturales Protegidos / Picos de Europa. (a 40 km)
Los Picos de Europa son el principal macizo calizo de la Europa Atlántica. Su paisaje conforma un ecosistema homogéneo donde perviven seres y patrones culturales únicos. El territorio del Parque Nacional de los Picos de Europa comprende diferentes municipios de las tres Comunidades Autónomas que lo integran. En Castilla León, Oseja de Sajambre y Posada de Valdeón; en Cantabria, Tresviso, Camaleño y Cillórigo de Liébana y en Asturias, Cangas de Onís, Onís, Amieva, Cabrales y Peñamellera Baja. El magnífico conjunto montañoso de los Picos de Europa comenzó a cimentarse en otras épocas geológicas, 300 millones de años atrás, en el fondo de una gran depresión marina, en la que fueron depositándose sucesivas capas de caliza que llegaron a alcanzar casi 3.000 metros de espesor. El plegamiento hercínico primero y el alpino después, hace unos 70 millones de años, provocaron el levantamiento de la masa caliza y los Picos de Europa emergieron de las aguas. Testigos de su pasado sumergido son los fósiles de organismo marinos que hoy día pueden encontrarse en las cumbres a más de 2.500 metros de altitud. La apelación de "Europa" dada a estas cimas viene de fechas muy antiguas. En los escritos de Estrabón, el célebre geógrafo griego, nacido en el año 60 antes de Cristo, se lee que "la Idubeda" puede ser considerada como la larga rama que se destaca en las Montañas de Santillana, en la que tiene sus fuentes el río Ebro, lo que para algunos significa que el nombre primitivo de Las Montañas, Peñas o Picos de Europa fue "Idubeda". Los Picos de Europa han sido utilizados, desde tiempo inmemorial, como referencia para la navegación. En la biblioteca de Weimar se conserva una carta marina de 1424 cuya "rosa de vientos" está situada en el lugar correspondiente a los Picos de Europa. Las blancas cimas de los Picos han sido referencia para los balleneros de la costa cantábrica que volvían de sus campañas por los mares nórdicos. La belleza de las montañas, senderos y desfiladeros de los Picos atraen a escaladores y excursionistas que recorren sus parajes en todas las épocas del año. Un pionero histórico en estas lides fue Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa, que el 5 de agosto de 1904, acompañado de un cazador de la aldea de Caín apodado "El Cainejo", consiguió dominar por primera vez el Pico Urriello o Naranjo de Bulnes. Esta escalada histórica se considera punto de arranque de esta especialidad deportiva en España. Pedro Pidal, en colaboración con José Fernández Zabala, publicó en 1918 el libro "Picos de Europa", con amplia información geográfico-montañera. La declaración de Parque Nacional para los Picos de Europa pretende, además de su conservación, ser un referente que asegure el mañana de sus moradores. Y para ello, se establece un modelo de gestión que garantice su preservación y el desarrollo para sus pobladores. La Ley que regula la utilización de este espacio natural de singular valor toma como referente en el tiempo, la iniciativa que tuvo, hace un siglo, el Marqués de Villaviciosa, de preservar como Parque Nacional la Montaña de Covadonga. La gestión del Parque Nacional de Picos de Europa corresponde al Ministerio de Medio Ambiente, asistido por un Patronato y por una Comisión Mixta integrada por la representación de las Comunidades Autónomas integradas en dicho territorio. Los instrumentos de programación y planificación del Parque establecen diferentes directrices en relación a la ordenación y uso del mismo, tanto en lo relativo a su conservación como a las actividades de las personas. La protección y desarrollo del Parque se complementa con programas de educación ambiental que permitan desarrollar el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales en coherencia con los usos tradicionales en materia de actividades agrícolas, ganaderas y forestales. La Ley contempla planes sectoriales que se ocupen de la regulación de visitas y normas de comportamiento en el interior del Parque, así como sistemas de información, ordenamiento de los aprovechamientos tradicionales y manejo de especies amenazadas o de hábitat singulares que estén sometidos a planes de actuación con ámbito superior al propio Parque. En oposición al verdor de los pastizales y de los bosques y valles que les rodean, el interior de los Picos de Europa está prácticamente desprovisto de vegetación. Existen algunas raquíticas "verdianas" y grietas a las que se aferran matas de florecillas tan bellas como diminutas. En cuanto a la fauna, el rey de esta zona es el rebeco, mamífero de mediana talla y fabulosas galopadas, incluso sobre los farallones más abruptos. Algunos volátiles como el águila real, alimoche y treparriscos y muy diversos mustélidos y son integrantes de la vida faunística de este macizo montañoso. Los ríos que pasan por las gargantas de los Picos, al discurrir sobre roca viva durante buena parte de su curso, son de aguas limpias y transparentes. En el Sella, Cares y Deva existen cotos salmoneros, afamados por la cantidad y calidad de sus productos, para cuya pesca hay que solicitar los oportunos permisos.
- Comillas - San Vicente de la Barquera - Santillana del Mar - Reserva Nacional del Saja - Las Cuevas del Soplao - Poblado cántabro de Cabezón de la Sal - Ecomuseo de Carrejo - Cuevas de Altamira - Zoo de Santillana
¿Cómo llegar?
Dirección: C/ Adelante, 37 Barrio La Virgen - 39507 Virgen (la), Udías (Cantabria, Cantabria)
Indicaciones del propietario
La mejor forma de llegar a nuestra Posada, desde cualquier punto de la geografía de España, es acceder a la Autovía que enlaza Oviedo con Bilbao (autovía A-8). Otra alternativa es coger la N-634. En la salida 249 se indica el desvío a 'La Virgen, Comillas, Cabezón de la Sal y Valle de Cabuérniga'. Una vez en la rotonda superior, encontramos la carretera (CA-374) que conduce al Barrio La Virgen y a nuestra Posada. Bajando por esta carretera, a 1 Km aproximadamente, encontramos nuestro pueblo a la izquierda. Ya solo nos queda seguir las indicaciones que conducen hasta nuestra casa.
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Información adicional
El Marqués de Trancadorio se encuentra en el Municipio de Udías a sólo 2 Km de Cabezón de la Sal. Punto ideal de partida gracias a nuestra ubicación en una zona estratégica, cerca de todos los puntos turísticos importantes, Comillas 10 km, Santillana del Mar 15 km, Santander 35 km, San Vicente de la Barquera 20 km, la cueva de El Soplao 40 km, etc. Estamos cerca de todo con la tranquilidad de un pequeño pueblo rodeado de montañas a sólo 10 minutos del mar.
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Opiniones de El Marques de Trancadorio
Excelente
2012-03-13
Hola mi nombre es Paloma he estado alojada con mi marido cinco dias y os puedo decir que me he traid... ver opinión
Fecha de estancia: 05/mar/2012
2010-07-27
Buenos días, Hemos estado alojados 2 parejas este fin de semana en la posada y quería recomendars... ver opinión
Fecha de estancia: 23/jul/2010
Excelente fin de semana
2010-07-12
Una casa magnífica, genialmente decorada, con un desayuno genial y una atención inmejorable por part... ver opinión
Fecha de estancia: 09/jul/2010
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Publicada en Toprural desde 06/may/2004.
Promoción Plata desde 17/may/2004.
