Opinión sobre Hotel Pleamar de Sorkunde Atxa

No hay palabras. 5 estrellas

10/may/2011

Lástima de dieta al carajo. La próxima vez no desayunaré en este hotel (ya sé que es mentira, que siempre caigo, una y otra vez, pero quién es el majo que se queda sin probar los quesos asturianos, el bizcocho de limón -del limonero de su jardín-, las pastas bañadas en chocolate negro con virutas de colores, las tostadas de pan recien tostado con tomate y jamón ibérico, las mermeladas -como la última de fresas y chocolate-, el zumo de naranja exprimido apenas un segundo antes, los huevos con beicon, las rosquillas de anís, las casadielles,... y yo qué sé qué más). Por supuesto, el tetrabrik, los colorantes y los conservantes artificiales no tienen sitio aquí. Además, si te gusta la gastronomía asturiana, poseen una corta, pero elegida, colección de publicaciones sobre la cocina astur que repasa los restaurantes más tradicionales y los de más reciente vanguardia. Así que solo cabe una cosa, relajarse y disfrutar de los placeres propuestos por Mila, Mª Luz, María y Jazmina. Del resto del hotel solo diré una cosa, vista la excelente valoración que recibe: varios de mis amigos y sus parejas han acudido por mis recomendaciones y nunca han dejado de volver. Por algo será. La verdad es que me gustaría que no fuese nadie, nunca más, al hotel Pleamar, que siempre estuviese libre, que todo el hotel fuese para mí, que preparasen el desayuno solo para mí, que la tranquilidad que se respira fuese propiedad privada mía, pero bueno, tampoco es cuestión de ser egoísta y procurar el mal ajeno. Me conformaré con lo que hay, que no es poco.

Fecha de estancia: 07/may/2011

Valoración por categorías

  • Limpieza 10/10
  • Trato del propietario 10/10
  • Entorno 10/10
  • Equipamientoo 10/10
  • Relación calidad/precio 10/10
  • Calidad del sueño 10/10

Ver todas las opiniones de Hotel Pleamar

Ir a la página de Hotel Pleamar