Exterior:
huerta, jardín, muebles de jardín, terraza.
Idiomas:
español, inglés.
Interior:
baño en habitación, calefacción, cocina, comedor, DVD o vídeo, equipo de música, lavadora, lavavajillas, microondas, sala de estar, televisión.
Servicios:
cuna disponible, lavado de ropa.
Situación:
acceso asfaltado, en el casco urbano, montaña.
La ropa de cama es de algodón blanco
Los baños están dotados con todos los accesorios y toallas de algodón blanco
La cocina está totalmente equipada con calefacción, agua caliente, todos los electrodomésticos (lavavajillas, lavadora, microondas, campana, placa de vitrocerámica, nevera, cafetera, exprimidor, plancha, batidora... etc.), menaje de cocina...
Fotos
Lo que te comenta el Propietario
La Casa Rural de los Quiñones es una casa señorial maragata de 1855, como reza el grabado de su suelo empedrado. Blasonada, está construida con piedra labrada de sillería. El portalón está empedrado y dibuja con tablas bellos y curiosos dibujos e inscripciones. La escalera es de piedra. Toda la casa ha sido restaurada en el año 2000, respetando escrupulosamente la estructura original así como sus materiales y el entorno, por lo que hoy es una casa, además, completamente equipada, confortable y acogedora.
Situada en la plaza del pueblo, resulta encantador contemplar desde sus ventanas la bella Iglesia de Quintanilla o el antiguo Ayuntamiento con su reloj, que rompe, de cuando en cuando, el maravilloso silencio para dar las horas y las medias.
Pero su ubicación en el alma del pueblo no priva de la intimidad y el recogimiento; su patio y su huerta se abren a los otros prados y huertas del pueblo y de ahí hasta el precioso Teleno. Por eso, la soleada galería invita a la contemplación de la naturaleza, haciendo creer a quién así lo haga que está en el propio monte, tocando su nieve casi perpetua,
respirando su olor a tomillo, escuchando el cantar suave de algún rebaño... Pero sólo pisándolo, se podrá descubrir la huella de su historia: los castros, las cañadas romanas, las médulas, los restos de los poblados romanos... El Teleno es un lugar que no es sólo lo que parece y no parece tanto como esconde.
Y del pueblo de Quintanilla, situado en el interior profundo de la Maragatería, en las mismas faldas del monte Teleno, dicen que sus casas de piedra de sillería parecen "catedrales" y yo así lo creo. Es posiblemente el conjunto urbano maragato que mejor y mayor número de edificaciones tradicionales conserva. Es, pues, un pueblo hermoso y aún desconocido. Añadiría que es armonioso, pequeño, limpio, de colores cálidos y muy soleado. ¡Declarado de interés cultural!
Pais Aguilar, en su guía "Casas rurales para ir con niños" selecciona la casa rural de Los Quiñones y la valora con la máxima calificación (la equivalente a 5 estrellas).
Actividades
Además de las actividades que uno mismo se marque, la zona brinda a sus visitantes la posibilidad de practicar:
Pesca: a menos de un kilómetro del pueblo está el río Duerna, río truchero de montaña, de limpias y cristalinas aguas, que transcurre tranquilo. Sus truchas, casi doradas y repletas de pintas rojas, son para muchos auténtico manjar
Caza: Quintanilla, rodeado de monte, invita a la práctica de la caza. Liebres, perdices, conejos... También es fácil encontrar zorros y lobos
Bicicleta de montaña: no deje de llevarla, porque son muchas las pistas, los cortafuegos, los caminos e incluso los carriles romanos y muchas las rutas que descubren el monte y sus secretos, su silencio y su música
Baños: en verano es apetecible bañarse en el río Duerna, en sus zonas de baño naturales, aunque el agua resulta para muchos un tanto fría
Senderismo: a los amantes de este deporte, les podemos decir que hay cantidad de rutas de gran belleza
Turismo Rural a caballo: en algunos pueblos de alrededor como Santiago Millas o Castrillo se alquilan los caballos por horas y
se organizan excursiones con monitor o guía. Se puede disfrutar de la Maragatería haciendo algo diferente
El viajero podrá contemplar el emplazamiento de poblados prerromanos, habitados antes de Cristo, las cicatrices del Imperio Romano en los castros (2 kms.) de los altozanos y la importante red de ingeniería hidráulica de canales o conducciones que puede ser recorrida en varios tramos
Castrillo de los Polvazares: declarado íntegramente conjunto histórico-artístico, es el pueblo más afamado de Maragatería. Sintetiza la construcción maragata tradicional y la casa arriera, de gran portalón y amplio corral
Santa Colomba de Somoza que porta cierta hidalguía en sus bellas casonas
Lucillo, cuyo perfil arcaico en gran parte de sus viviendas delata ya, que en esta Maragatería manda la austeridad y toda la belleza de la dignidad humilde
Chana de Somoza, toda una reliquia y posiblemente, uno de los conjuntos mejor preservados de la Maragatería histórica y arcaica
Molinaferrera
El Camino de Santiago a 10 kms.
- En esta ruta seguida por los celtas en sus colonizaciones, confirmada por Roma en su ambición minera y recorrida durante siglos como un rio con el que Europa bebía de Compostela, viene a resumirse lo más representativo de la monumentalidad leonesa en todas sus secuencias históricas.
- Sahagún, Mansilla de las Mulas, León, La Virgen del Camino, Astorga, Castrillo de los Polvazares, Ponferrada,Carracedo, Villafranca del Bierzo
Astorga, a 19 kms.
- Ciudad fundada y trazada por los romanos tras la puesta en explotación de los yacimientos auríferos cercanos (el monte Teleno, Las Médulas, la Maragatería...) Sólidamente amurallada, se asentó en la ruta principal y trazó hacia Mérida una nueva vía que hoy se conoce como Ruta de la Plata.
Más información abajo
León De Naturaleza hay mucho por descubrir!! Ve a la Guía de León en TopRural.com
El Valle del Silencio es un lugar abrupto y de caminos sinuosos en el grandioso concilio de los Montes Aquilanos, un lugar de esos en los que se tiene la sensación de haberse salido del mundo. Más abajo hay más información
Las Médulas: se trata de la más gigantesca explotación aurífera acometida por la ingeniería de Roma ya en el siglo I a.C. Todo este lugar, cuya amplitud hace suponer unos trabajos extenuantes, fué declarada en 1931 Monumento Nacional y recientemente Patrimonio de la Humanidad.. Más abajo hay más información
La Cabrera: una de las comarcas más singulares de la tierra leonesa
La casa es muy acogedora y tiene todas las comodidades necesarias para poder concentrarse únicamente en pasar un buen rato. El patio, los paisajes, el pueblo y la zona en general son ideales para huir del calor y el agobio de la ciudad. La dueña es muy amable. Muy recomendable.
Todo resultó genial.. Pilar es maravillosa y nos hizo sentir como en nuestra propia casa. Para repetir, sin duda.
Expectacular,
por: Ana Ferreras
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usr173876,
25/sep/2006
La casa es preciosa y muy acojedora. Pasamos unos días inolvidables allí, ya que aparte de que la casa cuenta con todo lujo de detalles y a la vez mantiene su estilo antiguo, la dueña de la casa era encantadora. Yo la recomendaría a todo el mundo y si puedo volveré algún día. Hemos visitado unas cuantas casa rurales y de verdad que esta ha sido la mejor con diferencia. Felicidades a los propietarios.
Dias de tranquilidad,
por: Raimón
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usr170636,
29/ago/2006
Hemos estado en la casa del 29 al 31 de Agosto y no podíamos haber elegido mejor casa y mejor pueblo para poner la guinda a nuestras vacaciones. Han sido unos días de sosiego y descanso maravillosos. Esta casa es estupenda y además, no en todos los sitios tienes un patio tan amplio y una huerta de cesped cerrados donde los niños pueden jugar y nosotros estar tranquilos. Os la recomendamos. Volveremos pero por más tiempo.
Solo quería decir que la casa es mucho mas bonita en realidad que en las fotos, tiene una entrada de piedra alucinante y todo está muy cuidado y limpio. El entorno es tranquilo pero muy bonito. Pilar, la dueña, es un encanto. Fuimos un grupo de chicas, de despedida de soltera, y estuvimos super a gusto.
El Valle del Silencio. El nombre le viene por leyenda desde la intensa ocupación de estos perdidos parajes por monjes y ermitaños a partir del siglo VII. La refundación de todo este monacato durante las repoblaciones medievales confirmó durante varios siglos la condición de señorió eclesiástico tributado a dos monasterios que fueron poderosos en su día: Peñalba de Santiago y San Pedro de Montes.
Se penetra desde Ponferrada por la carretera de Peñalba para llegar hasta Peñalba de Santiago, donde se encuentra la joya monumental más emblemática: la iglesia mozárabe que se yergue casi impecable después de haber desaparecido el monasterio contiguo donde se alojaron los monjes toledanos y del califato cordobés. Aquel cenobio, fundado por San Genadio en el siglo X, cambia de inquilinos en el siglo XII cuando benedictinos y cistercienses franceses gozan del favor real y neutralizan con el nuevo orden gregoriano el mozarabismo.
En el retorno, tomar el desvío que conduce las alturas de Montes de Valdueza, donde se levanta lo que queda del influyente monasterio de San Pedro de Montes (siglo VII), asolado posteriormente por las invasiones árabes, refundado después por San Genadio en el siglo IX, aunque la obra acabaría desapareciendo bajo reedificaciones hechas por los benedictinos en el siglo XII y más acusadamente, la gran edificación monacal barroca del siglo XVIII, de la que se conserva la fachada y una derruída parte del claustro, todo ello víctima de un devastador incendio ocurrido el pasado siglo.
Las Médulas. En ellas se cree que llegaron a trabajar, a lo largo de sus labores en trescientos años, más de sesenta mil esclavos y miles de lugareños. La explotación consistía en excavar túneles y pozos, inundándolos posteriormente con agua hasta que fueran reventando las laderas de los montes y arrastrada su tierra para ser posteriormente lavada en los valles y rescatadas de sus lodos arcillosos las pajuelas de oro.
Para poder llevar el agua hasta la cima de estos montes, los romanos proyectaron desde la alejada sierra del Teleno un complicado sistema de canales o "carriles" que se extienden por los montes de la contigua Cabrera hasta concluir aquí. El ingenio y la envergadura de la obra son realmente asombrosos.
A las Médulas se accede desde Ponferrada, por la carretera hacia Puente de Domingo Flórez. El recorrido ha de hacerse a pie y para la visita a las excavaciones y galerías subterráneas siempre es aconsejable alguna linterna. Las mejores panorámicas del conjunto se obtienen desde el mirador del pueblo de Orellán.
La Cabrera. Remontando las aguas del río Cabrera, buscando precisamente las alturas del Teleno, se llega a la Cabrera, las dos Cabreras. En esta ruta fluvial se aprecia la proliferación de explotaciones de pizarra y ya en Vega de Yeres, en sus altas crestas arcillosas, se aprecian también otras "medulillas" romanas y, a partir de ellas, los "carriles" que aún tiene marcada su sajadura trasversal a lo largo de todos los montes que miran al sur.
La totalidad de los pueblos de esta ribera piden parada, paseo y charla (Robledo es un explédido observatorio del bajo valle), pero llaman especialmente la atención por su condición fosilizada Llamas de Cabrera, Noceda de Cabrera, Marrubio o Saceda, este último especialmente sobrecojedor por su despoblamiento y su mimetismo. Los curiosos pueden seguir subiendo aguas arriba hasta encontrarse con Nogar (bellísima estampa de abigarramiento arquitectónico) y un rosario de pueblos sorprendentes en los que se puede reconstruir milimétricamente un pasado de autarquía y escasez.
A la Cabrera Alta se puede entrar por Corporales o por Iruela. Visitar Corporales, refugio del viejo folklore cabreirés, Baíllo y Truchas,
y descender
con las aguas del río Eria junto a pueblos de profunda sugestión como Cunas o Pozos hasta llegar a Morla, donde la casa tradicional cabreirersa tiene aquí su pureza y sus límites geográficos.
En Toprural desde 19/feb/2001.
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