La Casa Rural Fuente Arcada es el resultado de una laboriosa rehabilitación de unos edificios muy antiguos que realizamos desde 1994 a 1996 en el Caserío del mismo nombre que desde 1928 tuvo como actividad principal la producción de aceite de oliva virgen de la variedad manzanilla cacereña. Se encuentra situada en Extremadura, al norte de Cáceres, en la Sierra de Gata, en el término Municipal de Villamiel.
De inviernos suaves,-tenemos naranjos en la huerta-, primaveras exuberantes y otoños cargados de belleza nostálgica, hacen de Sierra de Gata un lugar idóneo para el descanso, la reflexión, el estudio o el debate, combinándolo con el senderismo, rutas a caballo y el descubrimiento de la cultura y gastronomía local. En el Valle del Jálama se sigue hablando el Mañego, el Lagarteiro y el Valvardeiro.
Les ofrecemos el ambiente del mundo rural del siglo XIX con las comodidades del siglo XXI, a veintitrés kilómetros de Portugal, donde también podrán disfrutar de las termas de Monfortiño y de la gastronomía y cultura de nuestros hermanos ibéricos.
No duden en ponerse en contacto con nosotros para que les podamos preparar paquetes turísticos y si lo desean, visitar gratis la magnífica ganadería de Victorino Martín.
Manuel y María Rosa, unos de los pioneros en Sierra de Gata del desarrollo delTurismo Rural respetuoso con las tradiciones de la población local, la arquitectura tradicional y el medio ambiente, defienden el desarrollo de un turismo rural sostenible en beneficio de las generaciones presentes y futuras.
Fuente Arcada es una finca de “Agroturismo” y todos nuestros productos, Aceites vírgenes extras frutados de la variedad manzanilla cacereña, aceitunas, productos de la huerta, naranjas , uvas ,etc, son totalmente naturales ya que nunca hemos utilizado fertilizantes químicos. Por otra parte, es de señalar que la Sierra de Gata es una de las zonas menos contaminadas de Europa.
La Casa Rural de Fuente Arcada, en recuerdo del dibujo del “Peregrino” de Federico García Lorca, dedicado al padre de Manuel y cuya copia les acoge en la entrada de la Casa, se va a llamar a partir de Enero de 2008, Casa Rural de Fuente Arcada, “El peregrino”.
La decoración de toda la Casa, con toques de otras culturas tradicionales desde el Caribe a Asia Central, se debe totalmente al alma de artista de María Rosa, quien pasó en esa finca momentos inolvidables en su juventud. Cuando reserven, si lo hacen con tiempo, pueden elegir entre las cinco habitaciones dobles con baño, cada una con su propia personalidad: El Olivo, la Jara, El Pino, El Eucalipto y La Mimosa.
El sistema de funcionamiento del “Peregrino” es como el de un pequeño Hotel con un gran desayuno campero incluido en el precio de la habitación doble. No se sirven comidas ni cenas salvo por encargo para más de seis personas. Sí se pueden servir raciones sencillas de productos ibéricos de bellota, quesos de cabra y oveja , aceitunas naturales, productos artesanales del Pato francés , bonito de Santoña, níscalos de la Sierra, etc.
Genial!!!!!,
por: Los Pilaristas
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usr260360,
19/mar/2008
Hemos pasado unos días fantásticos en esta maravillosa casa, tranquilidad, amabilidad e interesante conversación, sin olvidar los grandes desayunos!!! Un fuerte abrazo para Manuel y Rosa y Mª Luz.
Hemos pasado el fin de año en esta maravillosa casa. La verdad es que la casa es grande y muy bonita podriamos decir Señorial, aunque peca de falta de detalles. Las habitaciones son grandes y las camas de gran calidad al igual que los baños son de grandes dimensiones.Les faltan detalles como Jabon para las manos o Gel para la ducha asi como secador.Tres dormitorios son luminosos y con buena calafeccion, pero un cuarto dormitorio peca de falta total de luz y de un radiador mas potente. En cuanto
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Un magnífico fin de semana,
por: Antonio
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usr240752,
17/nov/2007
En Fuente Arcada, a la belleza del entorno le acompañan las comodidades del alojamiento, la calidad del pantagruélico desayuno y las múltiples atenciones que te prodigan María Rosa y Manuel, unos hospederos de lujo.
El sabor de lo auténtico,
por: María A.
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usr235589,
12/oct/2007
Pocas veces he sentido la sensación de estar hospedada y estar en mi propia casa. Lo auténtico de esta hacienda no es sólo su entorno natural y el haber sido vivida durante décadas, sino todo lo que la conforma: su estructura arquitectónica, sus vistas, el plymont, sus gentes, los animales que la acompañan, los alimentos - producidos con agricultura ecológica y elaborados en la misma finca-, tiene una identidad propia difícil de olvidar gracias a Manuel y a María Rosa y a sus antepasados.
Un cinco estrellas rural,
por: Amparo y Victor
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usr235556,
12/oct/2007
Espectacular casa, en un hermoso entorno natural. Las habitaciones son cómodas, amplias y decoradas con un gusto exquisito. El desayuno muy sabroso y abundante compuesto de alimentos de la misma finca. Lo mejor el trato dispensado por el servicio y por sus dueños. Te hace sentir como en casa.. Muy recomendable alojamiento. Un saludo afectuoso para Maria Rosa y a Manuel.