Villa Amatista alberga el espledor de la pureza de la naturaleza y la esencia de las cosas. Remanso de paz y serenidad sobrecogedoras donde reina la comodidad en sus refugios placenteros, para pasar la noche con unos colchones mullidos y duros que te... [
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Villa Amatista alberga el espledor de la pureza de la naturaleza y la esencia de las cosas. Remanso de paz y serenidad sobrecogedoras donde reina la comodidad en sus refugios placenteros, para pasar la noche con unos colchones mullidos y duros que te ayudan al sosiego reparador del sueño, y tras sus ventanales al amanecer, se divisa el reflejo dorado del sol, con el escalofriante paisaje de los volcanes. Y además su sala de Yoga, rebosa energía.
He disfrutado muchísimo, y me ha encantado no escuchar el sonido de la televisión y la radio por ninguno de sus rincones, el canto de los pájaros era el único sonido que recogían mis oidos. Gracias de corazón. Om shantie. Hasta pronto. [
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