La casa es una maravilla, cueva auténtica y todos los detalles imaginables. La dueña también merece la pena conocerla, cuida todo a la perfección y de trato exquisito. Lo único peor son los accesos, pero en la balanza, gana la casa y la dueña.
Nosot... [
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La casa es una maravilla, cueva auténtica y todos los detalles imaginables. La dueña también merece la pena conocerla, cuida todo a la perfección y de trato exquisito. Lo único peor son los accesos, pero en la balanza, gana la casa y la dueña.
Nosotros 6 amigos con niña pequeña,nos dió vino y otra casa para estar más cómodos...osea que mejor imposible, el pueblo una pasada.
Hay que ir,sin duda,ah! por cierto, no soy primo de Floren, sino un cliente satisfecho. [
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