Es la segunda vez que vamos a esta maravillosa casa en la que nos sentimos como en la nuestra, es un placer relajarse en las tumbonas del patio leyendo un libro mientras nuestro peque Daniel jugaba en el castillo-tobogan, es un sitio para olvidarse d... [
más]
Es la segunda vez que vamos a esta maravillosa casa en la que nos sentimos como en la nuestra, es un placer relajarse en las tumbonas del patio leyendo un libro mientras nuestro peque Daniel jugaba en el castillo-tobogan, es un sitio para olvidarse de todo y disfrutar del descanso. [
menos]