Rodea la casa un frondoso jardín. Árboles y plantas autóctonas te hace recordar que existe un mundo natural no muy lejos de la gran ciudad. Recuperas los sentidos y placeres que la naturaleza proporciona tan generosamente. Los aromas y sonidos que cr... [
más]
Rodea la casa un frondoso jardín. Árboles y plantas autóctonas te hace recordar que existe un mundo natural no muy lejos de la gran ciudad. Recuperas los sentidos y placeres que la naturaleza proporciona tan generosamente. Los aromas y sonidos que creías perdidos son nuevamente asimilados e inyectan la vitalidad degradada que soportábamos inconscientemente. El ser primitivo que llevamos dentro despierta con el roce del entorno y provoca un exuberante placer por la aventura. Y entonces conectas con Andilla. Un valle de prolíferos desniveles y caminos transitables que te llevan a descubrir rincones armoniosos que la naturaleza ha creado para dicha del hombre. Altas cumbres de fácil tránsito, te conducen a innumerables vistas dignas de fotografiar. Desde la Ermita de Santa Margarita en la falda del monte La Salada, podemos observar al pueblo de Andilla al fondo del valle.
El Racó de l'Om, con Joaquina y Paco al frente pueden asegurarte una estancia de exquisito trato personal. Su profusa cultura y afabilidad son el complemento ideal para mantener debates de conversación en aquellos momentos en que la naturaleza obliga al recogimiento.
Saludos amigos y bien llegados a tan singular lugar a donde acudo todos los veranos y pre-primaveras de pascua.
Juan Luis Moltó [
menos]