Buscando en el top rural casa en Tenerife encontramos la Finca de los ciruelos. Desde el primer momento, las fotos que aparecían de la casa nos cautivaron y reservamos la casa para la semana del 10 de septiembre al 18 de septiembre. A pesar de ser d... [
más]
Buscando en el top rural casa en Tenerife encontramos la Finca de los ciruelos. Desde el primer momento, las fotos que aparecían de la casa nos cautivaron y reservamos la casa para la semana del 10 de septiembre al 18 de septiembre. A pesar de ser de madrugada, serian las 4 de la mañana, solo al ver la entrada a la finca nos dimos cuenta de que no nos habiamos equivocado (era espectacular y eso que solo la alumbraban una pocas farolas). Antonio, el dueeño de la casa tuvo la paciencia de esperarnos hasta esas horas tan inhumanas para acompañarnos a la casa. Y no solo le basto con eso, sino que nos había dejado comida de primera necesidad, si llamamos primera necesidad a dejarte una botella de vino blanco de la zona, una bandeja de galletas de chocolate, pan, fiambre, leche, mantequilla, mermelada y otras cosas más, además de poder cojer frutas de sus diversos arboles frutales que tiene en la finca, junto a hierbas arómaticas, más un huerto con algunas hortalizas. La noche era muy estrellada y parecían verse unas vistas desde la terraza impresionantes. Al día siguiente al despertar pudimmos comprobarlo, enfrente, desde la terraza, se veía parte del pueblo y el oceano, y cuando volvias la vista podías ver el Teide, eso sí, si el cielo amanecia despejado, porque las tardes eran, por lo general, nubladas. La estancia allí fue muy tranquila y acojedora, acompañada por una decena de gatos que viven entre la finca y los vecinos. Y a nosotros que nos encantan los animales, pues no pudimos evitar jugar con ellos y darles de comer, a pesar de que Antonio nos advirtiera del peligro que corriamos de no poder quirtarnoslos de encimma. Todas las noches acudian a la puerta de la casa a ver si caia algo, y por su puesto caía.
Otra cosa que cabe decir de Antonio y de su mujer, es que además de buenos anfitriones, nos sirvieron de guías explicandonos la isla y sus lugares. La isla es compleeta, porque en un trozo de tierra tan pequeño puedes, desde visitar el volcan del Teide que es impresionante, pasando por sus montes como el de la anaga y el teno con sus bosques, hasta lleegar a sus negras playaas, algunas tan virgenes como otras mas turisticas y su gente tan abierta y amable... es la isla bonita, la isla amable. Comprobarlo vosoros mismos.
Gracias a Antonio y su mujer por todo, un beso desde el mediterraneo.
Javi y Mª José. [
menos]