Estuvimos unos días en julio. Nos acordamos gratamente de la sopa de nos hizo Bruno para cenar el día que llegamos. Nos resucitó después de un largo viaje en moto y pasando algo de frío. Desde ese momento supimos que habíamos acertado con la elección... [
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Estuvimos unos días en julio. Nos acordamos gratamente de la sopa de nos hizo Bruno para cenar el día que llegamos. Nos resucitó después de un largo viaje en moto y pasando algo de frío. Desde ese momento supimos que habíamos acertado con la elección de la Escuela de Cicera. La casa está muy bien. Por supuesto, el entorno es privilegiado. Pero lo mejor de todo es que Bruno te hace sentir como en casa. Con sus cenas caseras, sus desayunos, sus muy buenos consejos para visitar la zona (él se la conoce muy bien) y los momentos de relax disfrutando de unas cervecitas en el porche de la casa hasta la hora de la cena. Bruno se encarga de todo: cervezas, cena...
Muchas gracias Bruno por tus atenciones, besos a "rastas" y saludos a los de Coslada. [
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