Y es que no se puede realmente pedir más: los dueños, amabilísimos (desde el primer contacto hasta el último); la casa, decorada al detalle, limpísima e inmejorable. Realmente, teníamos la impresión de que iba a estar bien, pero esta casa ha superado... [
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Y es que no se puede realmente pedir más: los dueños, amabilísimos (desde el primer contacto hasta el último); la casa, decorada al detalle, limpísima e inmejorable. Realmente, teníamos la impresión de que iba a estar bien, pero esta casa ha superado con creces nuestras expectativas. ¡¡¡No os la podéis perder!!! [
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