Para aquellos que quieran alejarse del mundanal ruido e introducirse de lleno en la naturaleza del monte turolense. Aislada de un pueblo aislado en un valle, la tranquilidad es absoluta. La casa de piedra roja es bonita, grande, bien equipada, aunque... [
más]
Para aquellos que quieran alejarse del mundanal ruido e introducirse de lleno en la naturaleza del monte turolense. Aislada de un pueblo aislado en un valle, la tranquilidad es absoluta. La casa de piedra roja es bonita, grande, bien equipada, aunque si hay que hacer algún reproche es que los muebles de pino y los colchones no están a la altura del resto. Asimismo faltan toallas y jabon en los labavos. Por lo demás emplazamiento perfecto. No hay que dejar de pasar por el bar del pueblo, donde el dueño les podrá informar de la historia reciente de Peñaroyas [
menos]