Junto a nuestros amigos Rosa y Antonio y su hijo Pablo, pasamos un fin de semana estupendo en El Encinar.La casa es una maravilla, acogedora y con los detalles rurales de un cortijo de antaño. En primer lugar destamos la amabilidad y saber estar de J... [
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Junto a nuestros amigos Rosa y Antonio y su hijo Pablo, pasamos un fin de semana estupendo en El Encinar.La casa es una maravilla, acogedora y con los detalles rurales de un cortijo de antaño. En primer lugar destamos la amabilidad y saber estar de Juan, el propietario,pues, desde el primer momento, encantó a nuestros hijos, que no querían separarse de él; fueron al gallinero a recoger los huevos de las gallinas, los montó en una yegua muy docíl,llamada Amapola y disfrutaron mucho...
Paseamos por la finca sorteando encinas, sobre una alfombra de flores multicolor y bajo un maravilloso cielo gris de mayo, observando los caballos, cerdos y vacas que pastaban tranquilamente en la dehesa, acompañados siempre por Jara,una perrita muy juguetona.Recordamos nuestros años de infancia en el pueblo buscando esparragos y champiñones silveltres.
Al anochecer, junto a la lumbre hablamos y echamos nuestras partidas de ajedrez, dominó y cartas, mientras saboreábamos los productos 'del cerdo ibérico [
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