Hemos pasado unas navidades maravillosas. Visitar la Alberca y su entorno y alojarse en las Casitas del Huerto es de obligado cumplimiento. Son entrañables, acogedoras, como si estuvieras en casa. Nuestra pena es no haber podido disfrutar un poco más... [
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Hemos pasado unas navidades maravillosas. Visitar la Alberca y su entorno y alojarse en las Casitas del Huerto es de obligado cumplimiento. Son entrañables, acogedoras, como si estuvieras en casa. Nuestra pena es no haber podido disfrutar un poco más de sus propietarios y del restaurante que poseen, ya que se encontraban de viaje. Nos servirá de excusa para volver a conversar con Juana, que es una persona encantadora, siempre atenta y pendiente de todo, incluso en la lejanía. [
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