Un lugar magnífico. Destaca el emplazamiento de la casa dentro del idílico Calatañazor, la exquisitez de cada detalle tanto de las zonas comunes como de las habitaciones así como los agradables desayunos en los que hemos podido compartir mesa y experiencias con los otros huéspedes.
Mención especial merece el restaurante El Palomar. Un lugar acogedor, coqueto y donde la buena mesa está garantizada. No dejéis de probar las tartas de queso y cuajada.
Respecto a la atención recibida, decir que ha sido estupenda en todos los sentidos. A diferencia de otras opiniones vertidas aquí, sólo podemos elogiar el trato que Begoña y su familia nos han dispensado. Volveremos.
Fuimos de fin de semana una familia numerosa (5 matrimonios con sus respectivos hijos, hasta un total de 13 personas). Ocupamos un total de 5 habitaciones.
Nuestra estancia durante estos 2 días fueron realmente agradables. El trato recibido por parte de la propietaria (Begoña), fue correcto y a veces incluso exquisito, teniendo en cuenta lo que significa a veces tener en una misma casa hasta 6 niños pequeños.
El restaurante de la casa , El Palomar, la relación calidad-precio; excelente. Y ..., mención especial a su tarta de queso.
Respecto al entorno geográfico, la verdad es que quizás al igual que Teruel, sea una de las grandes desconocidas de España. Nos encontramos con sitios muy bonitos: el Cañón de Río Lobos, La Fuentona, La Laguna Negra, las ruinas de Numancia,...
En definitiva, un lugar claramente recomendable para pasar unos días tranquilos y agradables.
Demasiada Gente - Escaso nivel de Atención ,
por: Columba
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columba,
11/oct/2007
Hemos pasado el último fin de semana en la Casa Rural de la Villa de Calatañazor, que como figura en sus características data del 1700, bien cuidada y limpia (buena relación calidad - precio).
Cocina antigua y salones bien conservados.
Los desayunos aceptables (bollería industrial,pan tostado,zumo cafe y leche).
Hemos recibido grata sorpresa con Soria. Unicamente conocíamos la ciudad, pero en este puente hemos descubierto preciosos pueblos, muy cuidados, acogedores, con mucho sabor y sobre todo con mucha historia.
La Soria Verde, Laguna Negra, Cañón del Río Lobos, Fuentona, etc, igualmente muy cuidado y de lo más agradable.
Calatañazor, entre otros te traslada al pasado y te situa en un ambiente de lo más acogedor.
Todo hubiera sido perfecto seguramente si hubieramos estado en otras fechas (cualquier fin de semana seguramente), lo de este Puente del Pilar ha sido desbordante, tanto para el Pueblo como para la atención prestada por los dueños de la Casa - Restaurante (muy agradable, por cierto) EL PALOMAR. Imaginaos cientos y cientos de personas en un pequeño pueblo, impidiendonos unas a otras disfrutar de él. Imaginaos esas cientos de personas intentando comer, (sólo 2 restaurantes en el pueblo). Sólo a título de ejmeplo comentaros que el sábado y tras haber quedado con Begoña el día anterior(dueña de la casa) en que tendríamos mesa en el restaurante y habiendo vuelto del Cañon del Río Lobos sólo para ello, nos encontramos sin la reserva prometida reservada a prometida. A las 15h 30m despues de haber estado esperando un rato, nos pusimos a buscar alternativa, que no encontramos dadas las horas y la cantidad de gente. Por la noche, os lo comento a título informativo, estuvimos cenando en un pueblecito muy cercano que se llama RIOSECO de SORIA a 7Km, donde comimos sinceramente como en ninguno de los sitios que hemos conocido durante el citado puente y además a un precio bastante bueno, teniendo en cuenta como están las cosa
como debe de ser,
por: angel luis
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berciano,
16/mar/2007
La Casa Rural de la Villa: edificio rehabilitado no solo con esmero, sino con cariño. Es como esa casa que uno quisiera tener. De envidia. He ido con frío, y la tenían caliente para recibirte y hacértela agradable. La habitación: preciosa, limpia.Como debe ser. Las cenas en el Palomar: Pues he conocido muchos restaurantes, pero no así. Acogedor. Sorprendente. Hecho con mimo. Como debe de ser. Y las cenas, una carne a la brasa, soberbia. Los dueños: Begoña: estupenda. Una persona que lucha por que todo esté bien. Como debe ser. Y su marido: Alguien que sabe vivir y construir. Como debe ser. No hay jacuzzi, ni Internet,ni Tv satélite, ni ascensor inteligente ni chorradas. Como debe ser. Desde aquí muchas gracias a ambos por ese fin de semana. os deseo lo mejor.
Nos gusto bastante,
por: Pedro y Silvia
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kolino,
16/feb/2007
Estuvimos del 16 al 18 de Febrero 2007, y nos gustó mucho el pueblo y la casa rural. Begoña el alma mater de la casa es de admirar como lleva todo: la casa y el restaurante el Palomar (edificio singular). Exquisito el pastel de puerros y la tarta de queso (somos vegetarianos). La casa rural ha conservado el aroma del pasado, todo muy limpio y cuidado. Recomendable para conocer un pueblo anclado en la historia y visitar la Fuentona, Rio Lobos, Numancia y Soria con el Duero.
Alojarse sin inconvenientes,
por: David
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usr179990,
03/nov/2006
Hemos estado hace dos días en esta casa y sólo podemos agradecer a Begoña su hospitalidad y buen trato durante nuestra estancia. Nosotros no hemos tenido ningún problema, la casa es, además de bonita, confortable. Y los alrededores, como toda la provincia de Soria, bien merecen vivirse desde casas como ésta. Si es posible, repetiremos.
Muy recomendable,
por: Janire
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usr176592,
11/oct/2006
Hemos pasado el Puente del Pilar en esta casa rural y hemos estado encantados. Somos habituales del turismo rural y etsa es una de las casas que más nos ha gustado. Relación calidad/precio muy buena. La habitación amplia y limpia, el trato muy correcto, los desayunos muy buenos y abundantes y las cenas en el Palomar... excelentes!! Ya lo estamos recomendando. Seguro que volvemos.
Para volver,
por: Alfonso y Amalia (Sevilla)
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alfonsogfi,
20/jul/2006
Pasamos un par de días estupendos. Calatañazor es un hallazgo inesperado del que unicamente sabiamos la historia de Almanzor, pero no que fuera un pueblito tan encantador con unos alrededores de una naturaleza muy fresca y verde para ser Julio. La casa está muy bien rehabilitada, con muchos detalles de madera y muy agradable. Begoña, propietaria y anfitriona, nos trató verdaderamente bien. Cenamos los dos días en el palomar que está justo al lado y en un lugar tan distinto y acogedor nos comimos las mejores chuletitas de cordero desda hace mucho tiempo. Absolutamente recomendable.
hemos estado en esta casa un fin de semana y la experiencia no hay sido agradable.
hacemos turusmo rural desde hace unos 2 años y es la primera vez que nos encontramos con una persona tan poco profesional. el trato no es nada bueno con los clientes ni en la casa ni en el restaurante que tiene.
la casa es bonita y la zona tambien. pero uno de los problemas es que Begoña, la dueña de la casa, no te deja disfrutar tranquilamente ni de la casa, ni del desayuno ni de las cenas... todo son prisas. cuando se supone que tu vas a relajarte, acabas mas estresada que cuando llegas.
Muy Recomendable,
por: Raquel y Jesus
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usr141122,
18/nov/2005
Nosotros descubrimos Soria (con mis respetos a los que sean de allí) porque no sabíamos que la zona era tan preciosísima, vinimos encantados: Laguna Negra, Fuentona, Cañón del Río Lobos... Y el pueblo como si te hubieras trasladado a la Edad Media, muy bonito y tranquilísimo. La casa toda de madera muy bonita, Begoña, la dueña de la casa, muy amable y las comida en su restaurante el Palomar, geniales (menudo chuletón) y muy bien de precio.
UN ENCANTO,
por: IDOIA noviembre 2005
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02/nov/2005
He pasado un fin de semana con mi marido y mi hija en esta casa rural de Soria. El trato ha sido cortés y educado, el ambiente inmejorable, y la casa también fenomenal. En cuanto al desayuno y la cena, muy buena relación calidad-precio. Como ejemplo, un chuletón de unos 400-500 g, por 16 €, no lo considero nada caro. Del entorno solo se pueden decir elogios. Yo, lo recomiendo.
Inmejorable,
por: silvia
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03/oct/2005
El pueblo es uno de los más bonitos y pintorescos de Soria. La casa de la Villa inmejorable, totalmente reformada y ambientada tal cual podría ser una casa castellana de otras epocas, buenos desayunos y todo muy limpito, pero lo mejor de todo Begoña, la anfitriona (la dueña de la casa), ella cocina en el Palomar (restaurante de su propiedad y cercano a la casa), te asesora como guía turístico y te hace la estancia más cómoda y agradable.
Nos toco al alma, junto a Jesús (su marido) y Román (su hijo), un fin de semana espectacular.
Mejorable,
por: Ana y Mauricio
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03/oct/2005
El pueblo tiene un gran atractivo, una villa medieval donde se ha respetado la construcción. Los alrededores: el sabinar, Muriel de la Fuente, con un interesante centro de interpretación de la naturaleza, la Fuentona, etc. merecen la visita.
La casa, una casona restaurada en pleno centro del pueblo, ofrece unas habitaciones confortables y limpias. El desayuno se sirve en una sala de una sola mesa que facilita el contacto entre los huéspedes. La cantidad y calidad es muy correcta. La cena tiene lugar en un palomar convertido en restaurante, donde sin embargo, sí cabría mejorar en los dos puntos mencionados: calidad y cantidad.
El servicio y el trato se hacen a veces demasiado dependientes de la carga de trabajo en ambos lados, la casa y el restaurante. A pesar del empeño y la gran capacidad de la dueña, se percibe una sensación de no poder llegar a todas partes en la forma que el "cliente" espera. Si se consiguiera resolver esto, la casa conseguiria un nivel altamente satisfactorio.
El trato... muy mejorable,
por: Víctor
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29/sep/2005
Este sitio lo había reservado mi novia para darme una sorpresa, y la verdad que lo fue, tenía un entorno inmejorable con el Cañón del río Lobos sobre todo y mucho más...
Pero en el viaje de ida me fue contando que la dueña de la casa rural le había aumentado el precio (las habitaciones con salón son más caras que sin él y nos dio una sin salón pero con el precio como si lo tuviera) y todo porque era la última habitación... Los precios no se cambian así por así, yo no lo hubiera aceptado, pero mi novia no tiene tantos recursos ni tiempo como para andar buscando, así que tuvo que tragar.
En segundo lugar, el trato de esta señora es ante todo frío y descortés, pero nos fuímos dando cuenta de que con la gente más adulta (nosotros tenemos 26 años, así que...) cambiaba el trato a más amable (tiene que darse cuenta de que no existen categorías de personas, sino clientes)
En tercer lugar, preguntamos a la señora de la limpieza por pan (la excepción, un encanto) y nos dijo que no había panadería en el pueblo, pero que la dueña, como tenía el restaurante, siempre le sobraba algo y seguro que nos lo vendía... Craso error, nada de nada, ni una triste media barra nos pudo dar (pero si lo dijo esta señora es que ya más veces lo habría hecho, digo yo)
Tuvimos que ir a otro pueblo a esperar a que pasara el panadero (cosa que supimos preguntando por ahí porque a la dueña no le dio por informarnos, se limitó a decir que dicho panadero ya había pasado por allí...)
Bueno, nosotros queríamos disfrutar de la estancia en esa zona y no nos dejamos amargar mucho por tonterías de este estilo...
Nos dijimos por la noche, vamos a probar las excelencias de este restaurante, a ver qué tal... Pues una cena que estaba bien (hay que ser objetivo), aunque en calidad-precio un poco cara por la cantidad... Por cierto, coincidimos con 2 parejas allí muy majas que nos hicieron la cena un poco amena.
Y ya el colofón, la mañana que nos íbamos, no es que nos tratara como delincuentes, pero casi... Nos repitió mientras bajábamos las maletas y demás, durante 3 tandas, que no nos olvidáramos de pagarle (nosotros alucinando, pues dio con un par de personas muy educadas)
Lo mejor de esto, es que eran las 11´00 h, cuando si queremos nos podemos ir a las 12´00 h, y la señora nos mete prisa porque tiene que irse al restaurante (lo siento mucho, pero ese es SU problema, si tiene dos negocios y no puede compaginarlos... Por cierto, esperó 5 minutos, así que puede ser que le arruináramos la mañana...)
Para más "inri", todo de muy malas maneras (ni os lo imagináis) y le paga mi novia y, sorpresa, no le llega el cambio (para tener 2 negocios... increíble), nos tenía que dar 1 euro (que no nos iba la vida en ello) y le dijimos que no pasaba nada (educados, como no)... pues a la señora no sé qué demonios le pasó por la cabeza y le dijo que tomáramos eso y ¡¡¡hala!!!
Lo que nos dio de cambio fueron unos cuantos duros de los pequeñajos antes del euro e imaginaos nuestra cara incrédula ...
Por último, cosa que ya nos esperábamos, pues no podía ser de otro modo, la señora se fue sin desearnos siquiera un buen viaje o darnos las gracias o...... ser educada, vamos... ni un "hasta otra vez".
El que haya leído esto habrá creído que haríamos algo para que el trato fuera de esta manera... Les aseguró que desde el principio y sin darle ningún motivo se comportó así. Extraigan sus conclusiones. Un saludo
A mi no me ha gustado nada,
por: Elena
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25/sep/2005
La zona: preciosa. Si te gusta el turismo rural te la recomiendo. Tranquilidad y descanso asegurado.. El pueblo, parece que te hayas trasladado a otra época.
El hotel: Muy mejorable. Pero mucho. A mi me gusta mucho el turismo rural, esto es, un lugar ambientado aunque cómodo. Pero la "Casa Rural de la Villa" no es que tenga un ambiente rural. Es que es rural: Por la mañana no había luz (que no podías ni conectar un secador, ni casi ir al baño sin chocarte con las paredes porque la habitación tenía un pequeño ventanuco por el que apenas entraba luz natural, extremadamente agobiante. Lo que dice en la publicidad de las habitaciones amplias serán las demás, porque en la que estuve yo parecía un zulo). Ah! Lo realmente rural es el trato de la dueña: Las tostadas del desayuno están duras, la leche fría, y encima cuando la avisas por la mañana que quieres desayunar, te da los platos para que te los coloques tú. El zumo de naranja que según un comentario que he leído ponen, a mí no me lo dieron. 3€ es más que excesivo por semejante desayuno.
El restaurante es carísimo para la comida que ponen, que no pasa de aceptable (mientras que el precio es bastante poco "rural").
Y lo de que el precio incluye el IVA, será, pero de IVA no tiene nada, porque no te registran la entrada. Por lo que te cobran por la habitación, y más si todo es beneficio como es el caso, se espera bastante más.
En fin, que si vas por allí, sinceramente te recomiendo que busques otro sitio, a no ser que lo que quieras sea trasladarte a la época medieval, pero en el sentido literal de la expresión.
Una feliz elección,
por: Emilio de la Torre
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11/abr/2005
Una casa completamente nueva. Las habitaciones etupendas y el trato por parte de Begoña: Mejor.
El restaurante, que pertenece a los mismos propietarios, tambien lo atiende Begoña con tino y acierto. Los precios, igual que el resto.
Ya lo estoy recomendando, porque realmente, nos hemos sentido como en casa.
¡Ah! si tienes hijos pequeños, Román el hijo de los dueños de la casa, es un estupendo anfitrión: simpático, alegre, abierto y encantador.
Un acierto pleno.
Unos días fenomenales,
por: Victoria y Sergio
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29/mar/2005
La casa es estupenda, acogedora y muy agradable. La atención por parte de Begoña muy buena y la comida tanto en el Palomar como los desayunos en la propia casa nos han encantado. Calatañazor es un pueblo precioso y tiene mucho encanto.
por: Ana y familia
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13/mar/2005
Acabamos de regresar de un fin de semana magnífico en Calatañazor. ¿Y qué decir de la casa rural y de Begoña? Ambos entrañables. Íbamos con un bebé de 6 meses y una niña de 2 años y nos hemos sentido como en casa. Las cenas en el Palomar estupendas y los desayunos... repletos de tostadas. Prometemos volver.