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especial,
por: jose manuel cebrian
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usr259757,
19/mar/2008
Todo casi perfecto.Perfecto para los dormitorios,la limpieza, las estancias, la simpatia de Belen y Patricia. A mejorar: La variedad en el desayuno y tarifa de precios para las consumiciones.
Cálida,
por: FELISA Y DIEGO
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usr249249,
31/dic/2007
Hemos estado en La Alberca estas últimas Navidades. Los comentarios que nos preceden hacen justicia y en algún caso se quedan cortos. Un lugar cálido y tranquilo, perfecto para recrearte con tu pareja en el silencio y en la importancia de las cosas pequeñas. Patricia y Belén tienen muy claro que es lo que quieren que sea su casa y que ofrecer a sus clientes, un ejemplo ha sido su interés a la hora de localizarnos restaurantes, suministrándonos lectura y buena música para escuchar tranquilamente en la habitación. Un diez sobre diez a las dos. Hemos tenido el privilegio de probar la cocina de Patricia; la cena de Noche Vieja fue realmente buena, el atún marinado impresionante. Aconsejamos, pues, a quien quiera disfrutar de su cocina que les encargue con tiempo las cenas y/o meriendas; realmente merece la pena. El pueblecito nos ha sorprendido muy gratamente, tranquilo y entrañable. Un lujazo el atardecer junto al Guadiana y frente a Portugal. Repetiremos con total seguridad.
Todo un gustazo,
por: Irene y Eduardo
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edu68,
06/ago/2007
Con este estupendo sabor salimos de La Alberca después de pasar sólo 3 noches en este original, innovador, atractivo y relajante lugar.Desde que nos recibió Patricia hasta que nos despidierón Belén y Unai, todo ha sido amabilidad, preocupación atención y cuidado constante para hacernos sentir como en nuestra casa, eso sí, con una Alberca preciosa que invita a tomarte una copa en buena compañía y ver las estrellas antes de acostarte.
La sonrisa de Belén, siempre presente, la calidez de Patricia en el trato y el saber hacer de Unai han puesto ya estilo propio a esta casa que es un aunténtico remanso de bienestar, y ubicada en un pueblo en el que se respira belleza y amabilidad.
Lugares para recordar,
por: Edurne y Julio
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usr225122,
03/ago/2007
Escribió Lázaro Carreter en su "Dardo en la palabra" que "si el hombre sirve de medida de todas las cosas, nada anormal hay en que sea el metro de su propia Historia. Y, por tanto, resulta lógico que, cuando mira atrás, decida qué sucesos y qué personajes considera dignos de recuerdo, y a cuáles otros ha de enterrarse en la fosa común".
De los lugares, experiencias y personajes que conforman la pequeña historia de nuestros viajes, sabemos los que jamás se enterrarán en la fosa común de las cosas que no dejan huella: Sanlúcar de Guadiana, un pueblo blanco que se derrama hacia la quietud del río unos kilómetros antes de que éste se haga mar entre Ayamonte y la Vila Real. Los días pasados en la Casa de la Alberca... y noches, las noches: no os perdáis la vista de la silueta de Alcoutim, ya Portugal, sobre el Guadiana desde la terraza que corona la Alberca. Del resto de la casa ¿Qué decir? Puro "glamour" en toda su literalidad: encanto sensual que fascina. Y para el final lo mejor, las personas que hacen que esto (y mucho más) sea posible: Belén y Patricia. Enhorabuena por vuestra (nuestra) casa y gracias por ser tan maravillosas.
Edurne y Julio
Excelente,
por: Milagros y Rafa
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usr200799,
24/mar/2007
De por sí, Sanlucar de Guadiana es un pueblo que sorprende al que no lo conoce. La sensación de tranquilidad que respiré la primera vez que estuve allí la he vuelto a percibir alojándome en esta bonita y sencilla casa, no por ello escasa de detalles que te crean un ambiente muy confortable. El trato de Patricia es espectacular. Te hace sentir que la conoces de siempre.La verdad es que fuimos a parar allí de casualidad y desde el primer momento, nos alegramos. Volveremos.
Muy acogedor,
por: Camino Laguillo
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usr188473,
31/dic/2006
Pasé el fin de año en este hotelito tan agradable y acogedor. Al principio me sorprendió el tamaño de la habitación suite ya que era más pequeña de lo que pensaba e iba con mi marido y mis dos hijas (de 2 y 4 años). Siempre busco mucho espacio o 2 habitaciones, pero sin embargo dormimos como nunca, de maravilla... es algo que se respira allí, una tranquilidad que ni los petardos de fin de año podían perturbar. La habitación es preciosa y la bañera de ensueño. Lo recomiendo a cualquiera y sobre todo si os gustan las bicis, el carril bici de la vía verde de Guadiana (está a unos 7 kilómetros) es precioso y muy tranquilo.
No se puede pedir más,
por: Santiago
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usr188689,
29/dic/2006
Calidad, buen gusto, cocina excepcional y sobre todo un trato inmejorable. Volveré, como dijo McArthur, en ningún hotel he estado mejor.
Dice la Real Academia de la Lengua en su diccionario que "encanto" se pregona de aquella persona o cosa que sorprende o embelesa.
Sencillez, armonía, gusto, sobriedad, elegancia, pulcritud, comodidad y ENCANTO, todo ello aderezado con un trato exquisito dispensado por Patricia y, en este caso, su madre son los ingredientes de "La Alberca": un plato para repetir. Volveremos, sin duda.
Sin lujos, pero muy confortable. Patricia y Belen saben como atender a sus huespedes. Cocina estupenda y divertida y trato de los de no olvidar. Lo recomiendo sin reserva alguna. Prueba y conoceras un pueblecito curiosísimo, un lugar encantador y a una gente estupenda. Me lo agradecerás.
Un lugar especial,
por: Raquel y Steven
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usr168390,
20/ago/2006
Hemos estado tres noches disfrutando de la amabilidad de Patricia y Belén que nos han atendido con mimo. El hotel además de comodísimo cuenta con un diseño original y divertido. Todo nuevo y super limpio.. Lo recomendamos 100%.
Un capricho para los sentidos,
por: Salvador
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usr165623,
29/jul/2006
He estado en muchas casas y hoteles rurales, pero La Alberca es otra cosa. Si puedes darte un capricho, si quieres sorprender a tu pareja, no lo dudes.
Desde que entramos por sus puertas, podemos respirar el caricho que las propietarias han volcado en cada rincón, en cada detalle. La limpieza, la tranquilidad, la comodidad que ofrece, la calidad de las instalaciones...
Estuve alojado un fin de semana en una de sus suites y la verdad, sólo un buen escritor podría acercarse a describir la experiencia.
Enhorabuena a sus propietarias, buen trabajo.