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Fantástico fin de semana,
por: Alex
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alex_sandra,
30/may/2008
Lugar ideal para ir en familia, el trato de Olga y su familia es excelente, la comida fenomenal y las vistas de esta zona del delta insuperables; quién vaya, disfrutará seguro.
El millor ambient rural,
por: Josep de Lleida
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usr231319,
21/sep/2007
Este fin de semana nos pasamos por casa de Olga, Luis y sus tres hijos. Mi hijo mayor lo pasó genial con todos los juguetes del pequeño de la família, disfrutó dándole de comer a la cabra de la familia, vimos las gallinas, los patos, las ocas, etc y todo en un ambiente muy acogedor y genial y eso que eramos 14 adultos contadonos a mi y a mi mujer, más 8 niños, todo un reto para la cocina. Aún así, la cena genial y se superó nuestras expectativas, y más por la tarta de manzana de Olga, EXCELENTE! os la recomiendo. El resto, manjares de la tierra. La piscina, aunque no la disfutamos por el tiempo, muy bien cuidada.
Simplemente cordiales,
por: CARLOS
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usr238279,
07/sep/2007
Pasamos unos días con nuestros hijos y se lo pasaron muy bien. La casa es grande y acogedora y está adaptada para niños, los animales les encantaron. Los duenos: simplemente cordiales y un poco fríos.
Entre mandarinos, olivos y arrozales se encuentra esta casa, limpia, confortable y bien decorada, dónde Olga sirve desayunos (hasta siete clases de mermelada hechas por ella) y cenas fenomenales (casi seguro que pruebas la verdura de su huerta y el pescado de su padre -alguna variedad riquísima que no encontrarás en la pescadería). Excelente para conocer el Delta del Ebro, la vida de sus agricultores y una naturaleza única. Buenísima relación calidad-precio. Ahora, eso sí, la sincera y cálida acogida de Olga y Luis y la sonrisa de sus hijos es impagable. Tan sólo una noche, y nos hicieron sentir como si fuéramos de casa...
Hemos estado una semana en Torre Forcheron y lo recomendamos a todos los viajeros. Empezando por la habitación muy acojedora y limpia, con ventilador de aspas en el techo, baño con secador de pelo, decorada sencilla pero con gusto. La comida que prepara Olga es variada, sana y abundante, con productos de la tierra. Cerca de la casa, entre mar y montaña hay multitud de opciones, siendo la más destacada las playas desiertas a unos 15 km.
La piscina es genial, con tumbonas y cerca de una casita-ludoteca para que puedan jugar los niños. Las vistas desde la torre son estupendas, hasta la cabra, que mí hijo bautizó como "Coco" es un sol. En fin, un besazo de parte de los Blasco-Vidal a toda la familia: Lluís, Olga, María, Arnau, el peque Víctor y al resto de personal de apoyo.
De lo bueno, lo mejor,
por: Oriol Hernandez
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usr217070,
07/jul/2007
Es realmente un sitio fantastico. El trato de los propietarios muy familiar, la comida totalmente natural (verduras de su huerto, pescado del mismo Delta...)y muy bien cocinada, el entorno muy tranquilo con todo lo que ofrce el magnífico paisaje del Delta del Ebro y muy cerca de San Carles de la Rápita.
Por si fuera poco la casa ocupa una torre medieval totalmente restaurada con un gusto exquisito entre lo rústico y la modernidad.
Increibe pero cierto...!!
vivir en la naturaleza,
por: Marius Alvarado
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usr210135,
15/abr/2007
una vez pasas un dia en un ambiente tan acogedor, a la vez de relajado y lleno de cosas para hacer relacionadas con la naturaleza, no puedes plantearte el volver a tu casa y a las obligaciones rutinarias. La comida es fresca y sana, servida como en casa de la abuela y hecha con mucho amor. la familia que lo lleva es muy amable y estan dispuestos ha hacerte pasar un fin de semana completo. lo recomiendo desde familias con niños a parejas y a buscadores de noches romanticas al son de los pajarillos
impresionante
Fantàstic per anar amb nens,
por: Barbara Vastenavond
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usr280474,
01/jul/2008
Si teniu nens en edat infantil o primària, aquesta casa és un somni per ells. A part de la piscina, hi ha una caseta al jardí al pur estil del Delta plena de joguines. Al saló comunitari també hi ha un baül amb tresors pels nens i un armari amb contes, jocs de taula i guies perquè els pares puguin preparar alguna ruta.
Si ho demaneu, podeu ajudar a collir verdures per preparar el sopar. També podeu donar de menjar a les cabretes o les gallines... si veniu de la ciutat, és una ventura pels nens.
Les habitacions són senzilles, però agradables. La ubicació és idònia per anar a fer senderisme als ports, banyar-vos a la Platja o anar en bici per l´Encanyissada.
Això si, porteu anti-mosquits, perquè a la nit hi ha nens quants!
Com a casa,
por: Teresa i Agustí
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usr237431,
26/oct/2007
Hem estat com a casa, i això es el mes important. Com que coneixem el camp, podem dir que aquesta jove familia ha aconseguit el que altres pagesos voldrien, viure del camp. La cuinera fantastica.