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Todo muy bien, aunque...,
por: Víctor
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usr259413,
20/mar/2008
Esta Semana Santa hemos estado allí un grupo de 10 personas y la verdad es que el trato, la amabilidad, la limpieza y la seriedad en su trabajo han sido estupendos. La casa estaba plenamente a disposición nuestra ya que eramos un grupo y sabíamos que la cocina no se podía utilizar, hasta aquí todo perfecto. Uno de los días llegamos calados de agua y decidimos regresar con unas pizzas porque no era plan de estar mojados por ahí y además tampoco veíamos lógico avisar a Roberto y Inmaculada porque les causaríamos mucho trastorno en preparar una cena. El uso de la cocina (que no la íbamos a utilizar) nos supuso, para nuestra sorpresa, un desembolso de cinco euros por persona. Cuando nos enteramos que nos lo cobraba decidímos utilizar la vajilla y los utensilios.
Creemos que el concepto y la idea que se le quiere dar a la casa es bueno y lógico, pero por favor, avísen a los clientes que introducir comida del exterior lleva un recargo de 7´5 euros para que a nadie le pille por sorpresa.
por: Pedro Murcia-Roser Serrano
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usr229711,
22/ago/2007
Decidimos viajar al Pais Vasco y alojarnos en una casa de campo; no pudimos haber elegido otra mejor! Situada en un pueblo precioso, primorosamente decorada, inmaculadamente limpia, acogedora y lo que es mejor encontramos algo que no se paga con dinero: la calidad humana de los propietarios (Roberto e Inmaculada) que procuran por todos los medios hacerte sentir como si formaras parte de una familia.
Se desviven por complacerte, por hacerte la comida que más te apetece y por facilitarte cuanta información está en su mano. Gracias a ellos y a toda la información que nos procuraron hemos visitado Euskadi a fondo, participando de las fiestas de sus pueblos, de sus romerías y, como no, visitando sus principales e incomparables ciudades. Gracias una vez más a vosotros, Roberto e Inma, seguid así porque ese es el camino que conduce al éxito.
Esperamos volver algún día y, sin duda, lo recomendaremos a nuestros amigos que viajen por ahí.
Atención entrañable. Muy buena relación precio-calidad,
por: Rafa, Ana, Martín y Lara
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usr221825,
04/ago/2007
Hemos alojado una noche en Eikolara y tenemos la certeza que volveremos. Ibamos camino a Francia y decidimos descansar en medio de la ruta. La casa está limpia y fresquita, a pesar de que hacía mucho calor. El silencio está garantizado. La cena y el desayuno la preparan Roberto e Inma y te la sirven con mucho cariño. Muy bien pensado el juego de los cuatro colores en cuanto a la decoración. Muy buena relación precio-calidad. La casa permite pocos huespedes pero eso para nosotros es una ventaja. Suerte para los dueños en los dificiles primeros años de todo negocio.
Agradable sorpresa,
por: Fernando
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usr214229,
09/jun/2007
Nos alojamos en Eikolara de casualidad, un viaje improvisado. No esperábamos mucho, no teníamos referencias y la sorpresa fue muy agradable, nos encantó la casa. La verdad es que nos hemos alojado en bastantes establecimientos de turismo rural y estamos un poco cansados del abuso de una decoración un tanto pastiche-rural. En Eikolara han conseguido un ambiente relajante que combinado con la calidad de las camas nos hizo dormir como nunca.
El trato de los propietarios es exquisito, te aconsejan rutas, eventos, en ningún momento te avasallan. Y como no, para no desmerecer el desayuno y la cena estupendos.
Hemos descubierto una perla, sin duda nos volveremos a ver. Dejamos unos amigos, gracias por todo Inma y Roberto.
Un buen lugar para charlar,
por: Jaime
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usr217421,
08/may/2007
He estado varias veces en eikolara y es un lugar tranquilo donde se puede charlar.