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merece la pena,
por: grupo de 6.
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usr259182,
16/mar/2008
La visita a Andilla y al Racó de l´Om es altamente recomendable. Sin duda lo más destacable es el trato franco y amable de sus dueños Paco y Joaquina, dispuestos a ofrecerte una interesante y agradable conversación en cualquier momento, pues éstos se alejan del carácter mercenario de los algunos propietarios de casas rurales. La casa es de diseño, muy bonita y muy bien decorada; las camas son de lo más cómodo y la calefacción en invierno es muy buena (dispone de hogar), hay que remarcar que dispone de una pequeña biblioteca, así como juegos para los jóvenes y no tanto. Es una casa ideal para descansar (por cierto, la comida de Paco y Joaquina es deliciosa). Andilla es un pueblo de lo más singular venido a menos, pero bien cuidado rodeado de un paisaje de bosque mediterráneo digno de deleite y perfecto para los amantes del senderismo, tanto iniciados como principiantes, y en el Racó de l´Om, hay abundante información sobre rutas. El agua del pueblo es buenísima. No os lo perdais.
Un maravilloso fin de semana,
por: Rainer Brockhaus
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usr232515,
14/sep/2007
Un fin de semana en la casa rural de Andilla "Raco de l´Om" junto con mi mujer ha sido un descubrimiento de un entorno excepcional, imposible expresar con pocas palabras. Pero intento dar una idea sobre este sitio. La casa rural es una sorpresa: Un parque precioso invita a entrar y después de una curva aparece un bonito chalet bien cuidado. La habitación con su escondido baño, un bonito escritorio y la romántica vista al pueblo deja sentir en casa. Las charlas con los amables dueños Paco y Joaquina resultan muy interesante y agradable.
La zona es montañosa con muy buenos caminos y rutas y resulta ideal para practicar cualquier tipo de senderismo.
El pueblo parece ser medio abandonado, aunque esta bien cuidado y mantenido. Actualmente viven sobre 25 personas, hay un bar-restaurante y una tienda, que dan un poco de vida al pueblo. Andilla es expresamente recomendable a visitarlo. Las casas típicas con sus calles estrechas, la iglesia con su dominante torre, que se ve prácticamente desde de cualquier sitio del pueblo, la ermita y la torre con su entrada al pueblo son elementos típicos de un pueblo histórico, que aparece al final de una carretera y da la sensación estar en otro mundo, otro siglo. Inolvidable también la buena comida en el restaurante y las interesantes conversaciones con su dueño.
Como testigo quería adjuntar algunas fotos, pero no hay opción. ¡Volvemos!
La naturaleza y los sentidos,
por: Juan Luis
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usr224187,
12/ago/2007
Rodea la casa un frondoso jardín. Árboles y plantas autóctonas te hace recordar que existe un mundo natural no muy lejos de la gran ciudad. Recuperas los sentidos y placeres que la naturaleza proporciona tan generosamente. Los aromas y sonidos que creías perdidos son nuevamente asimilados e inyectan la vitalidad degradada que soportábamos inconscientemente. El ser primitivo que llevamos dentro despierta con el roce del entorno y provoca un exuberante placer por la aventura. Y entonces conectas con Andilla. Un valle de prolíferos desniveles y caminos transitables que te llevan a descubrir rincones armoniosos que la naturaleza ha creado para dicha del hombre. Altas cumbres de fácil tránsito, te conducen a innumerables vistas dignas de fotografiar. Desde la Ermita de Santa Margarita en la falda del monte La Salada, podemos observar al pueblo de Andilla al fondo del valle.
El Racó de l´Om, con Joaquina y Paco al frente pueden asegurarte una estancia de exquisito trato personal. Su profusa cultura y afabilidad son el complemento ideal para mantener debates de conversación en aquellos momentos en que la naturaleza obliga al recogimiento.
Saludos amigos y bien llegados a tan singular lugar a donde acudo todos los veranos y pre-primaveras de pascua.
Juan Luis Moltó