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Muy agradable,
por: Carolina
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cmbonache,
05/mar/2008
He pasado aquí un par de días junto a mi perro y no me han puesto ninguna pega. El sitio, aunque austero es acogedor y tiene muchísimo encanto, hay mucha tranquilidad y los alrededores no podían ser mejores, en pleno centro histórico de Cuenca, junto a la Plaza Mayor, callejones empedrados y recovecos y unas excelentes vistas. Yo lo recomiendo, siempre que uno tenga en cuenta que no va a gozar de grandes lujos, sino de una estacia apacible y frugal.
Un buenísimo regalo,
por: Lourdes
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usr194797,
02/mar/2008
Mis hermanas y yo regalamos a mis padres Benita y Eugenio 5 días en esta Posada, acaban de venir mis padres y ha sido una excelente opción, han venido encantados con el sitio, muy entrañable y agradable, les han tratado magníficamente, (doy las gracias a Esther que ha sido la pesona de contacto de allí y se ha portado con ellos estupendamente), y les dió una habitación formidable, con unas vistas inigualables. La Posada no tiene grandes lujos y está ambientada con un estilo rural, pero es muy acojedora. Ha sido para mis padres una experiencia y regalo muy bonito.
Malísima,
por: Dolores Navarro Uso
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usr226381,
27/ago/2007
parece que vallas a salir volando la cama super alta, sin ventilacion ninguna, sin ventanas, y encima sin w.c. Para lo bonito q es NO esta en buenas condiciones. no hagais caso de las fotos xq las q salen en la pagina web, sinceramente, no se donde estan, demasiado bonito para ser cierto. deben de estar escondidas. Horrible!!!!!!!!!!!!
Bastante Buena,
por: Merche
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usr291063,
16/ago/2007
Llegamos pensando que no encontrariamos habitacion en pleno mes de Agosto pero no fue asi!! La habitacion correcta como en la epoca medieval!!! Nos gustó el encanto y el precio! Repetiremos!!
Esperamos volver,
por: Hugo y Mireia
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usr169458,
27/ago/2006
Un lugar con mucho encanto, muy limpio y muy bien de precio. Si volvemos a Cuenca, repetiremos en la Posada de San José.
Muy entrañable,
por: Jordi
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usr167007,
17/abr/2006
Después de más de 15 años seguimos fieles a esta entrañable posada situada en el casco antiguo; pocos son los calificativos para describirla, casi hemos estado en todas las habitaciones, todas diferentes y a cual màs singular, muy sencillo´ pero muy acogedor. Calles empedradas, plazoletas, museos, la Catedral, recovecos, restaurantes, tapeo... muy bien situada, y el trato de lo mejor (muchas gràcias Jennifer, Fernàndo y al resto de profesionales que tan bien nos han atendido siempre). Si podeis escoger, os aconsejamos cualquiera de las habitaciones con vistas a la Hoz del Huècar; y por la mañana un buen desayuno, relajante, encantador...
Una mala experiencia,
por: Agueda
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09/oct/2005
No cumplió para nada con la expectativas que esperábamos, se lo hicimos saber a la dueña y nos trató con falta de respeto y desprecio. La habitación doble standard, no es estándar sino que no se corresponde para nada con el precio de 67 euros que cobran. Olía a cañerías, no tuvimos suficiente agua caliente para ducharnos, se rompió la manguera de la ducha, etc. En resumen, no recomendaría a nadie que fuese a este sitio, sobre todo por la respuesta final de la dueña, nada que ver con otras experiencias en casas rurales donde realmente el trato ha sido exquisito.
Estupenda en todos los sentidos,
por: Mila (Murcia)
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25/abr/2005
Si vas a Cuenca no dudes en alojarte aqui. El trato maravilloso, las vistas increibles, limpieza y corrección. Estuvimos en dos habitaciones ditintas porque no pudimos conseguir los dos dias la misma (reservar con tiempo 1 ó 2 meses por lo menos) pero las dos estaban muy bien (doble con baño completo y doble con lavabo) en relación calidad/precio. Auque si podeis que sea con baño y con vistas por supuesto. El desayuno merece la pena si sois de los que os gusta abundante; para un cafe con leche y una magdalena solamente, es caro. El restaurante es muy popular, reservar antes mesa. Lo dicho; alojarse en un edificio historico, a un paso de la catedral, en el corazón del casco historico y con un servicio excelente; un lujo que no os puedeis perder, y como dice el eslogan de Cuenca: REPETIRAS; acabo de llegar y estoy deseando volver.