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Bufff....,
por: El viajante
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usr162819,
20/jul/2006
El hotel está en un lugar privilegiado, es un lugar fabuloso. Sin embargo, hemos observado algunas cosas que no nos han gustado nada:
- La hora límite para cenar son las 21:00.
- La cena consiste en un menú donde puedes optar por... ningún plato: hay lo que hay, y si no te gusta, pues nada. Por sólo 17 € (y te regalan el agua!!)
- El plato salvamanteles es de plástico (lo nunca visto).
- Un día que salimos de la habitación más tarde de las 10, no nos la limpiaron ni hicieron las camas.
- No hay servicio de bar. Te dan unas llaves de las zonas comunes y es un self service.. Pero en la nevera del "Bar" sólo hay latas de fanta, cola, y cerveza. Ni una triste botella de ron para tomarse una copa.
- Tema llaves: te dan un juego de llaves de zonas comunes y parking... y si se pierden tienes que pagar 36 euros. Así ellos se despreocupan y tú te haces responsable.
- Venden paz y tranquilidad, y nos pusieron una boda en el patio.
- Algunas bombillas fundidas se pasaron días sin ser cambiadas.
Estas son algunas de las cosas que han hecho que no hayan cumplido las expectativas creadas. Digamos que con un poco más de ganas por hacer las cosas bien, la estancia allí sería muy distinta.
Respuesta del propietario Es la primera queja que tenemos. El horario de comedor debido a los clientes extranjeros es de 18 a 21 h. En el hotel se le daba opción de menú a a la carta, como se hace actualmente. Me extraña que la limpieza de la habitación no se hiciera dado que el personal se marcha a las 15 h. La filosofía del hotel es que el cliente y asi lo quieren los extranjeros se sirvan del bar. No entiendo cómo no se comentó en la recepción las quejas.Siempre hay personal en el hotel para atender las peticiones de los huéspedes. Sentimos mucho todo, pero es el primer caso que se nos da en diez años.
Un remanso de paz,
por: Luis
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02/abr/2005
Si buscas playas de arena dorada y fina, con bikinis, top-less y tios cachas, si te gustan la marcha, la música a tope, las copas y la discoteca hasta altas horas de la madrugada, el mogollón y los atascos,..., no vayas a El Patio. Es todo lo contrario. Paz, sosiego, tranquilidad, relax, aire libre, naturaleza en estado puro, equilibrio vital.
Hemos pasado unos días en Marzo y es de lo mejor que hemos encontrado en muchos años de práctica de turismo rural. Es el ejemplo perfecto del desarrollo sostenible; turismo entre cultivos de plátanos, por cierto, riquísimos.