Enclavado en una de las estribaciones de la Sierra Alhamilla, en el Valle de Huebro, encima del pueblo de artesanos de Níjar, y por donde se entra en un barranco fascinante que conduce por la Ribera de los Molinos al pequeño pueblecito de Huebro, Resu y Johannes adquirieron en el año 2000 una casa de labor de unos 250 años de antigüedad con sus almacenas de aperos, palomar, secadero y pajar, convirtiéndola, con mucho mimo, en un pequeño hotel con encanto de 8 habitaciones. Resumiendo se puede decir que nos encontramos ante una fusión arquitectónica inspirada en el Al Andalus.
Se ha conservado hasta el último detalle la arquitectura de antaño, recuperando el carácter originario del cortijo.
Está distribuido como una pequeña aldea dentro de una finca de unos 7000 metros cuadrados llena de frutales y muchos bellos rincones, cada uno con su propio encanto. El agua es el elemento principal, puesto que en todos los rincones escuchamos el murmullo del agua que salta en fuentes, abrevaderos, canales y acequias y sobre todo el elemento central en nuestra gran terraza, la alberca que a su vez da el nombre a nuestra casa. Aquí y rodeado de altas montañas con unas vistas espectaculares, entre marzo y diciembre, nuestros huéspedes pueden disfrutar de su desayuno, tomar el sol, leer, refrescarse en la alberca o simplemente soñar.
Por las noches nuestro pequeño hotel con sus terrazas, fuentes, la alberca y su iluminación, casi mística, invita a soñar, contemplando el firmamento con su mar de estrellas.
Todas las estancias disponen de calefacción bajo radiante mediante energía solar. En verano, la ventilación cruzada y la construcción bioclimática, ambas inspiradas en la arquitectura de los antiguos pobladores del norte de Africa, garantizan un ambiente fresco en las habitaciones. Todas las habitaciones disponen de cuarto de baño completo y terraza independiente..
En la casa principal, la parte más antigua, se ubican el comedor y el salón con chimenea donde, en invierno, servimos los desayunos a nuestros huéspedes. Aquí encuentran también un lugar muy acogedor para charlar, tomarse una copa o simplemente soñar frente la chimenea.
Exterior:
barbacoa, huerta, jardín, muebles de jardín, piscina, terraza, zona de aparcamiento.
Idiomas:
alemán, español, inglés.
Interior:
baño en habitación, biblioteca, calefacción, chimenea, colección de juegos, comedor, equipo de música, sala de convenciones, sala de estar, televisión.
Para minusválidos:
habitación adaptada para minusválidos.
Servicios:
acceso internet, cuna disponible, documentación sobre la zona, lavado de ropa, se sirven comidas, se sirven desayunos, venta de productos locales.
Situación:
acceso asfaltado, afueras del casco urbano, aislada, cerca de la playa, montaña, señalización del acceso.
Exterior: Alberca
Construcción bioclimática.
Calefacción central mediante energía solar.
NO SE ADMITEN ANIMALES
Actividades
Bicicleta
Senderismo
Golf
Ornitología
Visitas a los talleres de los artesanos de Níjar
Lugares de Interés
Ubicación: El Cortijo La Alberca, aislado en el campo, se ubica a un kilómetro de distancia de la Iglesia y del Ayuntamiento de la Villa de Níjar, de manera que se puede ir caminando al pueblo (10 min.). Níjar está cerca de la Autovía del Mediterráneo, a 27 km de Almería en dirección Murcia. A las playas más maravillosas y vírgenes del parque Natural Cabo de Gata-Níjar se llega en coche en 30 minutos y a Granada en 90 minutos.
Los amantes de la naturaleza encuentran aquí un refugio practicamente salvaje y virgen. La zona es ideal para ornitólogos y amantes de la naturaleza en general. La ribera de los molinos parte de nuestro cortijo, adentrándose en el barranco de la Rambla de Huebro. A lo largo de 4 km de la Ribera de los Molinos, que conduce al pequeño pueblecito de Huebro, nos encontramos con los restos de 22 antiguos molinos hidráulicos. Es la pequeña obra hidraulica más importante de España. Hay variedad de senderos y caminos por toda la Sierra Alhamilla. Unos conducen a antiguos pueblos mineros, hoy abandonados, otros a solitarios cortijos o al balneario Sierra Ahamilla, cuyas aguas termales apreciaban ya los romanos y posteriormente, como no, los árabes.
La Villa de Níjar, fundada en el siglo XIII por los árabes, es pueblo de artesanos desde siempre. Se siguen fabricando, de forma artesanal, la cerámica, las harapas y el esparto. A nuestros huéspedes les ofrecemos visitas guiadas a los talleres de artesanía.
Por otra parte está el Parque Natural Cabo de Gata-Níjar. Facilitamos abundante información sobre la zona.
Adios al stress,
por: Cristobal y Valeria
-
usr270401,
01/may/2008
El sitio ideal para un reencuentro con la naturaleza, todo perfecto! Armonía en todos los detalles. Los desayunos en los jardines con el sonido del agua siempre presente, toda una experiencia... Martina, nuestra hija de 6 años los ha catalogado como los mejores de su vida!
Un abrazo!
el descanso perfecto,
por: ruth y jose
-
usr268504,
01/may/2008
Del Cortijo la Alberca solo podemos decir cosas buenas: la tranquilidad que se respira, el gusto y la sencillez con que está decorado, todos los rincones con encanto que encuentras a cada paso, ese desayuno tan rico, esa alberca cuyo sonido te hipnotiza...
Y de sus habitantes: de Resu, la dulzura personificada, de Juan "el alemán", que no se puede querer mas a una tierra en la que no se ha nacido, como Juan quiere Almería, y la peque Carolina que nos dejó prendados de sus ojos azules y su leng
... [más
]
Un lugar excelente, tranquilo, entrañable en el trato a los visitantes, los propietarios proporcionan una estancia extremadamente cuidada, facilitando la estancia, las visitas a los principales puntos de interés de la zona, el espacio permite intimidad, con un sistema de alojamiento en pequeñas casas, reflejo de la construcción local, conforman cada una de las habitaciones, la decoración acorde al conjunto, sencilla, acogedora, con toques personales. Su web no hace justicia al lugar, la alberca,
... [más
]
Mejor que en casa,
por: Marta y Berta
-
usr223362,
01/ago/2007
Estuvimos en el Cortijo La Alberca en verano. Tras una mala experiencia en Málaga con otro alojamiento rural, Juan y Resu no sólo compensaron el disgusto sino que nos hicieron sentir como en casa.. El trato fue inmejorable, familiar, y el hotel, perfecto. Un lugar ideal donde pasar las vacaciones, sea en verano, para disfrutar de las playas del cabo, o en cualquier época del año, para descubrir Almería. Un beso, familia!
un lugar sencillo pero muy muy especial que me hizo imaginar que estaba de vacaciones (no siendo así) en algún lugar perdido del mundo especialmente creado para mi y mis compañeros. Gracias a Maria especialmente, gracias a Juan El Alemán y a Resu por su amable atención y su rica paella y gracias a la pequeña Carolina por abrir mi oculto sentido maternal.