Exterior:
jardín, muebles de jardín, terraza, zona de aparcamiento.
Idiomas:
español, euskera, francés, inglés.
Interior:
baño en habitación, calefacción, chimenea, colección de juegos, comedor, microondas, sala de estar, televisión en habitación.
Servicios:
acceso internet, cuna disponible, documentación sobre la zona, lavado de ropa, servicio de canguro, se sirven desayunos.
Situación:
acceso asfaltado, afueras del casco urbano, aislada, montaña, señalización del acceso.
Fotos
Lo que te comenta el Propietario
Arotzenea es una casa tradicional del s.XV, totalmente restaurada respetando la decoración de estilo rústico, acogedora y donde ofrecemos un tratato agradable y familiar.
Nuestra casa está situada a 6 minutos del núcleo urbano y de la playa, está ubicada en una finca de 15.000 m2 con una plantación de 300 manzanos para la elaboración de sidra. También cuenta con 3.000 m2 de jardín para disfute de los huéspedes.
Por su sistuación geográfica ofrece diferentes posibilidades, pudiendo visitar diversos puntos del País Vasco, a los cuales se puede llegar recorriendo pocos kilómetros.
Actividades
Senderismo
Participar en actividades agrarias: fruticultura, recoger fruta
Es genial,trankilidad,comodidad,gente muy amable,desayuno muy bueno y relajante al poder hacerlo en la terraza con el silencio de fondo!El precio inmejorable,y la cercania hacia nosotros al ser una casa rural.
Fantastica!!!,
por: Elena y Jordi
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elenacor,
20/jun/2008
Estuvimos el pasado puente de San Juan y no podríamos habernos ido más contentos.
La casa es preciosa, las habitaciones son muy acogedoras y siempre huelen a ropa limpia!
El estupendo desayuno en la terraza, viendo ese paisaje que te inunda de verde la mirada, no tiene precio.
Y sobre todo, la amabilidad y la dedicación de la estupenda gente que lleva esta casa, sobre todo de su carismatico dueño. Gracias por las recomendaciones de restaurantes,(aunq nos trajimos un par de kilillos de
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Si quereís descanso y tranquilidad no dudeís en ir a Arotzenea, es un encanto de casa y un lugar muy tranquilo, si no conoceís el lugar no os asusteís para llegar está muy bien indicado, lo que pasa es que es una carretera estrecha pero asfaltada. También os indicaran donde hacen los mejores pintxos de la zona.. Lo único que encontramos es que el desayuno bueno pero un poco repetitivo.
Deciros que es la cuarta vez que vamos,sobran las palabras.Nos sentimos como en casa,ya dicen que la confianza da asco,estamos en familia.El entorno es naturaleza pura,el caserio impecable,el servicio maravilloso y el trato de amigos,no digo mas.Pronto volveremos garantizado.