Interior:
baño en habitación, calefacción, comedor, sala de estar, televisión en habitación.
Situación:
en el casco urbano.
Fotos
Lo que te comenta el Propietario
La Casa de Aldea Casa Rigueira fue construida hace más de un siglo y ha sido rehabilitada recientemente con el objeto de ofrecer todas las comodidades a nuestros visitantes. Está situada en una pequeña aldea llamada Tremado en plena naturaleza del suroccidente asturiano, rodeada de un precioso entorno natural, dentro del concejo de Allande.
La Casa dispone de un gran salón comedor donde se ofrecen productos típicos de la zona y una escelente cocina tradicional, además tiene un total de cuatro habitaciones, una doble y tres matrimoniales. Todas ellas disponen de baño completamente equipado, todos los útiles necesarios para la vida moderna (calefacción, tv, cambio de ropa de cama y baño, etc...) y espacios amplios.. La decoración, al éstilo tradicional y sin grandes agobios deja ente ver la belleza de la antigua piedra de sus paredes, sus techos en madera y muebles rústicos en madera de buena calidad.
Actividades
Senderismo
Paseo en barca por el embalse
Lugares de Interés
El pueblo de Tremao/Tremado se encuentra situado en la comarca/tierra del Valledor, dentro del concejo de Allande, que engloba las parroquias de San Martín/Samartin y San Salvador del Valledor, dentro del Paisaje Protegido de las Sierras de Carondio y Valledor, y que ofrece al visitante, desde el estudioso al simple curioso, singulares particularidades en diversos aspectos, como son los deportivos, dialectales, costumbristas y etnográficos.
Aquí se
pueden estudiar y admirar la minería romana que dejó su impronta en los castros mineros del propio pueblo de Tremao, San Martín, Gamaya del Castelón y Collada, lugares de sentamiento para beneficiar el mineral aurífero, tanto en los terrenos primarios, con trincheras, cortas y minería subterránea, como en los secundarios, mediante bateo, lavado superficial y zanjas-canales, como lo atestigua el propio nombre de su valle y río: valle de oro.
La baja densidad de población, con solamente dos habitantes por kilómetro cuadrado, condiciona la quietud, sosiego y singular belleza natural del Valledor, en medio de las montañas, que
la ha convertido en un paradisíaco enclave, lleno de grandiosidad, y que, con gran propiedad, viene recibiendo en los últimos años, el nombre de Valle del Silencio.
Recomiendo este alojamiento,
por: Laura
-
usr265578,
11/abr/2008
Lo recomiendo a todo el mundo, tanto por la casa en sí, que está restaurada con mucho cuidado y gusto, como por el entorno natural, una zona aún si nexplotar como quedan pocas, lo que le da aún más encanto.
La propietaria de la casa, Mónica, es amable y se esfuerza en que la estancia sea lo más agradable posible.
Recomiendo también hacer alguna comida o cena (hay que avisar previamente ) para probar los productos caseros.
en difinitiva, merece la pena y volvería sin dudarlo (a pesar de las c
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