El Pajar de Pirón es una preciosa casa en alquiler junto a la sierra de Segovia.Se trata de una construcción típica de la zona con anchos muros de piedra y madera.
Contiene todas las comodidades en unos espacios amplios y silenciosos:un gran salón con tres ambientes,tres dormitorios de matrimonio,cocina totalmente amueblada,dos baños completos, una sala de lectura y el patio típico de la zona a la entrada de la casa.
Interior:
baño compartido, biblioteca, calefacción, chimenea, cocina, colección de juegos, comedor, equipo de música, lavadora, lavavajillas, microondas, sala de estar, televisión.
Servicios:
restaurante (público).
Situación:
acceso asfaltado, en el casco urbano, montaña, señalización del acceso.
Actividades
Al estar la casa en la falda de la sierra y encontrarse en este entorno privilegiado, las actividades son numerosas:
Rutas de senderismo
Observación de la naturaleza
Rutas de recorrido por el Románico
Esquí en las pistas de Navacerrada y La Pinilla
Excursiones a caballo desde La Granja de San Ildefonso
y por supuesto la gastronomía Segoviana.
Lugares de Interés
Estamos en el centro de una de las zonas de más interés turístico de la zona, a unos pocos minutos tenemos:
En Segovia con direccion a Soria por la N-110 llegar a Torrecaballeros y en el centro del pueblo sale la desviación
a Turégano y a 5 km te encontrarás con Adrada de Pirón, una de las primeras casas es El Pajar de Pirón.
Magnífica la casa, con muchos detalles, tranquilo el pueblo y muy bien situado de otros lugares de interés, estuvimos seis adultos y niños.Grata estancia, buenos servicios y un salon comedor expléndido y lo mejor el trato y disposición de sus dueños,un saludo para Alicia
Queremos más,
por: Alba Gutiérrez
-
usr270328,
25/abr/2008
A todos los que leáis este mensaje, queremos recomendaros esta casa rural no solo por la amabilidad de sus dueños (nunca habíamos visto tanto detalle junto), sino porque las habitaciones son preciosas, más de lo que se ve en las fotos, la casa tiene de todo y más, y porque las croquetas de cabrales y la morcilla del restaurante del pueblo son un vicio. La única pega es que se duerme demasiado y que uno está tan bien en la casa que no le apetece casi ni salir. Volveremos.
Estuvimos 6 adultos, 2 niños y un bebe del 15 al 18 de marzo y la casa es estupenda, tiene todas las comodidades, está amueblada y decorada con un gusto exquisito, llena de flores con detalles en todas las habitaciones, un comedor con 4 ambientes diferentes, comodísima, por no hablar de los dueños que fueron estupendos y muy amables; sin duda la recomiendo ¡ah también el cordero de la zona y las croquetas de cabrales!