Exterior:
huerta, jardín, muebles de jardín, terraza.
Idiomas:
español, francés, inglés, portugués.
Interior:
aire acondicionado, baño en habitación, biblioteca, calefacción, chimenea, cocina, colección de juegos, comedor, DVD o vídeo, equipo de música, sala de estar, teléfono en habitación, televisión, televisión en habitación.
Servicios:
acceso internet, bicicleta disponible, documentación sobre la zona, paseos con guía, se sirven cenas, se sirven comidas, se sirven desayunos.
Situación:
acceso asfaltado, en el casco urbano, montaña, señalización del acceso.
12 plazas repartidas en 3 habitaciones dobles y 2 triples
Hilo musical
Teléfono
Baño completo en cada habitación
Salón con chimenea tradicional
Comedor con acceso para minusválidos
Restaurante con una treintena de plazas
Acceso para minusválidos en el comedor
La casa se encuentra dentro del Parque Natural de los Arribes
Aparcamiento propio cerrado gratuito.
Fotos
Lo que te comenta el Propietario
Villardiegua de la Ribera, encaramada sobre los Arribes contempla desde Peña Redonda, el lento discurrir de las aguas. En ese lugar los vettones apacentaron sus rebaños y tallaron ídolos que los protegieran o les proporcionasen seguridad en su lucha por la subsistencia. Así, con la roca sagrada fue tallada la "mula", particular verraco que en los últimos siglos abandonó el poblado antiguo y sus altares para verse instalada en el pueblo nuevo, a la vera del templo.
El casco urbano del pueblo es además un auténtico museo porque entre las bien labradas piedras graníticas de sus muros, se pueden descubrir lápidas romanas, ídolos prerromanos, cabezas de verraco, inscripciones...
En
la misma Villardiegua se puede disfrutar de una interesante arquitectura popular en la que destacan las casas de labradores organizadas en torno a un corral al que se accede por una portalada de piedra labrada, auténtica obra megalítica por el tamaño de sus elementos. Es especialmente interesante el pequeño barrio llamado de las Quintanas.
Entre la arquitectura más noble, destaca el templo parroquial levantado en los siglos XVII-XVIII. Su edificio, proporcionado aunque sencillo, está ejecutado con sillares de buena factura. Una airosa espadaña con dos cuerpos separados por una cornisa aparece coronada por un frontón sobre el que la ubicua cigüeña ha colocado su no menos monumental nido.
Actividades
Actividades de senderismo usando sendas y caminos tradicionales (Paso de las Estacas, ruta de los contrabandistas...)
Rutas en bicicleta de montaña recorriendo los caminos tradicionales y otros muchos trazados al efecto
Rutas guiadas en vehículo todo terreno por pistas especiales para no molestar a la variada fauna que se puede contemplar
Visitas guiadas al Castro de San Mamed, en Peña Redonda, en los despeñaderos de los Arribes y recorrido por el casco urbano del pueblo para contemplar los numerosos restos arqueológicos incorporados en los muros de las viviendas
Visitas guiadas para conocer los variados tipos y usos de las construcciones tradicionales (ruta de los palomares, ruta de los molinos, ruta de las chiviteras...)
Recorridos por los cañones de los Arribes, en barco o en piragua, para vivir y apreciar desde otra perspectiva la profunda belleza que encierra este excepcional monumento natural que son los Arribes del Duero
Visitas guiadas a la villa de Fermoselle, con sus callejuelas, los restos de su castillo roquero, sus bodegas y sus almazaras que ofrecen unos excelentes vinos y aceites.
Visitas para grupos reducidos a la vecina ciudad portuguesa de Miranda do Douro, para disfrutar de los monumentnos de la ciudad vieja y del comercio de la ciudad nueva.
Visita guiada a los Arribes del Tormes, presa de Almendra, visita a los talleres de Alfarería de Pereruela...
¿Que más puedo añadir? Corroborar todo lo dicho en todas y cada una de las opiniones, agradecer sinceramente a Andrés, Manuela, Rodrigo y Ana el trato tan cercano dispensado al tiempo que felicitarles por tanto acieto y buen hacer. Han sido seis dias estupendos en los que verdaderamente hemos disfrutado.
Ah, Miguel, mi hijo de cuatro años me pregunta cada día " cúando volverá a jugar con el perrito Roy ". Seguro que pronto.
Nuestra estancia de 15 días en esta Posada Real es inolvidable. Todo estuvo perfecto.. Manuela, Andrés, Rodrigo y Ana te hacen olvidar de que eres un huésped, tratándote como a un amigo. El servicio es inmejorable. El establecimiento está decorado con mimo y un gusto exquisito. Las camas son estupendas. La comida de Manuela es una delicia, además de abundante y variada. Los anfitriones están en todo momento pendientes de ofrecerte información sobre los lugares de interés y de si estás disfrutando
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COMO EN CASA CON LA FAMILIA,
por: JL GARCIA VALLE
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usr249971,
25/ene/2008
Si repetimos, por algo será.
Quiero agradecer a Manoli, Andrés y su hijo Rodrigo su profesionalidad, atención y cariño que nos han prestado este fin de semana, haciendo que, con esto, nos sintámos como en casa con lo mejor de lo mejor.
Manoli, no hace cocina, hace poesía; delicioso todo lo que pasa por sus manos.
Andrés, excelente gestor de acciones profesionales y humanas con un corazón tan grande como su persona.
Rodrigo, con una clase sacada de no sé dónde; atento, super profesion
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Fantástico, para volver.,
por: Mercedes
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usr247211,
28/dic/2007
Hemos pasado un fin de año inolvidable en casa de Andrés y Manuela. Son gente estupenda y que nos han tratado como si fueramos de la familia. Los abuelos, hijas, yernos y nietos os estamos muy agradecidos por todos los detalles que habeís tenido con nosotros;desde la casa tan acogedora, calentita y bonita, la cocina casera tan bien elaborada y rica de Manuela, la excursiones de Andrés y mención especial para Rodrigo, un joven excelente, trabajador, cariñoso, servicial,... de los que ya no quedan
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Fuimos con nuestros dos hijos y los abuelos a pasar el puente de la Almudena en este fantastico lugar. La Posada es sencillamente un lugar maravilloso, nada más se puede decir. Con respecto a Andrés y a Manuela, simplemente son de ese tipo de personas que escasean en los tiempos que corren. Gracias por todo. Enrique y Maria Jesús.
Saludos de Paula (la pintora), Enrique Jr y de los "abuelos"