Modernismo y tradición en este bonito hotel del siglo XVIII. Las habitaciones, muy confortables, dan al río Meuse o al jardín, y están todas Aequipadas con cuarto de baño (bañera o ducha), wc, televisión, teléfono y secador del cabello. La sala de desayunos es amplia y expone Aregularmente obras de artistas. Un aparcamiento cerrado durante la noche para la seguridad de su coche. El restaurante del hotel propone Aproductos de calidad y una cocina tradicional.