CERDIDO, LOS SONIDOS DEL SILENCIO
Como buenos madrileños adoramos la costa, el mar y la playa, pero poco a poco nos fuimos sintiendo más a gusto en este océano de bosques en este “mar de madera” como lo describió un amigo, que es el interior de Ortegal, a tan sólo 10 minutos de la playa pudimos descubrir los sonidos del silencio y entonces nos dimos cuenta que este era nuestro sitio.