La Gatera está situada en Pedro Bernardo, uno de los pueblos más bellos del Valle del Tiétar que se ganó la consideración de Conjunto Histórico Artístico gracias a sus características construcciones de piedra, adobe y madera. A sus pies domina una hermosa panorámica del valle por lo que se conoce como Balcón del Tiétar.
La Gatera es una casa típica del pueblo rehabilitada escrupulosamente gracias al empeño de sus dueños y a la cuidadosa labor de los artesanos locales.
Conserva todo el sabor de una antigua casa abulense manteniendo su estructura y materiales originales como la madera y las piedras. Según una piedra hallada durante la rehabilitación la casa data del año 1.860 y se conservan en su posición original la piedra de moler y una pileta de granito.
Se han conjugado sabiamente la estética rural y la tecnología más moderna, de esta manera está equipada con un ascensor que comunica todas las plantas y una habitación habilitada para discapacitados físicos.
Las antiguas cuadras se han convertido en un acogedor salón con chimenea y mesas para el restaurante donde se sirve una cocina casera tradicional con aires creativos y con los mejores productos de la comarca. Cuenta además con una pequeña barra de bar. Desde este salón de accede a un pequeño patio verde con mesas para disfrutar del aire libre y del sol.
Lugar con encanto especial,
por: Angel Fernando y Marta
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usr348222,
19/jun/2009
Alojamiento con encanto especial y un trato inigualable,lugar inolvidable.
Gracias Enrique y Macu por estos dias,acabamos de llegar a Madrid y ya lo hechamos de menos.Volveremos
Mejor imposible,
por: Susana, Dani y Sly
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miluna2001,
01/may/2009
Hola a toda esa familia estupenda!!!, Hemos pasado este fin de semana en esta maravillosa Posada. Sólo queremos recomendaros a todos visitar este alojamiento y este pueblo si lo que buscais es trato cercano, tranquilidad y descanso. La amabilidad de toda la familia hace que pases unos días inolvidables y te sea difícil el tener que irte. Por supuesto os recomiendo ese revuelto de morcilla, esas ensaladas, ese arroz caldoso y esa tarta de queso que ya estamos echando de menos. Sin querer parecer
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El alojamiento sensacional, pero la comida fuera de serie. Un trato amable, cariñoso, como en casa de "la abuela" pero con unos platos especiales y sorprendentes. Dejaros aconsejar, si lo pedís con tiempo solicitar el tagine(creo que se escribe así).¡¡¡Irrepetible!!!.
vaya desayunos,
por: las madrileñas
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laurycp,
13/mar/2009
Hemos estado con unas amigas ocupando dos habitaciones realmente preciosas, decoradas con cariño, donde desconectar y olvidarse de todo era de lo más sencillo, en un pueblo situado entre cuesta y cuesta en una montañita donde si te ponías a caminar descubrías como el agua se escondía en cada rinconcito esperándote para regalarte momentos de lo más inolvidables. Quiero repetir sin duda!
Como bien dice el título... con diferencia el mejor alojamiento en el que he estado desde hacia mucho tiempo, predominaba la amabilidad, el bienestar... la paz del lugar...el trato de los dueños muy familiar... sin duda lo recomiendo y estoy segura de que os gustará... y si hablamos de la comida tipica de alli... ufff para chuparse los dedos!! paisajes preciosos... en fin... para verlo!!
Gracias por vuestra hospitalidad ,y buen gusto , un 10 en
diseño,gastronomia ,y
trato tan familiar.(olee las comidas caseras y de cuchara, macu eres fenomenal.