La Albufera de Valencia
ese mar pequeño de agua dulce

Albufera en árabe viene a decir algo así como “Mar pequeño”. Sin duda lo de mar se debe a su cercanía con las aguas del Mediterráneo, pero en este caso este paraje natural se in extremis por un corredor de arena que protege de la entrada de sal en el agua dulce donde vienen a refugiarse gran cantidad de aves acuáticas y se cultiva el arroz desde hace siglos.

Un lago de cañas… y barro.

albufera3-resize400x300.jpg

 


La Albufera de Valencia es, vista de otro modo, un enorme lago natural, el más grande de la Península Ibérica, forjado con juncos, sol y, como diría el bueno de Blasco Ibáñez, con cañas y barro. Es aquí precisamente donde se desarrolla una de sus obras más famosas, “Cañas y Barro”, y se grabó su adaptación a la televisión a finales de los años setenta utilizando una antigua barraca que todavía se conserva.


Las barracas son las construcciones típicas de la zona, las viviendas humildes de los labriegos pintadas de blanco y con un característico tejado a dos aguas. Las paredes son de barro mezclado con juncos, cañas y carrizo típico de la zona.

 


 

 

Un lugar donde desconectar para conectar con la naturaleza y la tradición

albufera4-resize400x300.jpg

Desde El Palmar, uno de los pueblos más característicos de La Albufera (en valenciano L’Albufera), se llegan a apreciar algunos edificios de la ciudad de Valencia, la cual se encuentra a tan sólo 10 kilómetros. Pero como si de un milagro se tratara, esa decena de kilómetros parece un mundo, un retroceso placentero en el tiempo para aproximarse a las bondades de la sencillez de antes, a esa Valencia que sigue siendo campesina.


Al menos, en La Albufera, uno tiene la percepción de encontrarse en un paréntesis de naturaleza, tranquilidad y tradición. La ciudad es tan sólo un recuerdo lejano, ese lugar del que procedemos pero del que necesitamos poner distancia de vez en cuando. De ahí que éste sea uno de los lugares preferidos por muchos valencianos para desconectar, sea disfrutando del gran lago (o pequeño mar, según se mire) o compartiendo con sus seres queridos una paella valenciana de verdad, de las que se calientan al fuego y se rascan con una cuchara de madera. Los mandamientos de la paella en Valencia son muy claros y no cumplirlos con exactitud convierte una receta única en “arroz con cosas” so pena de una conversación acalorada con auténticos defensores del plato español más internacional.

Paseos en barcas tradicionales

albufera6-resize400x300.jpg

 

Una de las mejores experiencias que tenemos a mano en La Albufera quienes le rendimos visita a esta joya natural y costumbrista, es subirnos a una de las barcas típicas de madera con las que darnos un paseo.


Hay varios embarcaderos junto a la localidad de El Palmar, siendo uno de los más famosos el del Tío Pastilla, comandado desde hace décadas por Vicent, cuyo rostro alegre y tostado ha disfrutado de miles de atardeceres en este lugar. Él se jacta de haber llevado a media Valencia (y parte del extranjero) en su humilde albuferenc (de ese modo se denominan las barcas tradicionales usadas por los campesinos y pescadores en La Albufera de Valencia).


Por la conocida como “Carrera de la reina” el Tío Pastilla lleva a los visitantes por un canal limitado por los juncos y vigilado a buen recaudo por las garzas reales. Es fácil ir esquivando a varias familias de ánades azulones mientras a un lado se suceden las últimas barracas que se conservan en la zona.


 

albufera5-resize400x230.jpg
Tras el canal la albuferenc navega en una zona vasta de agua donde no es extraño contemplar cómo pesca bajo el agua el cormorán o camina la garza allá donde no hay profundidad esperando con paciencia capturar un pez suficientemente carnoso. Aquel humedal es un auténtico tesoro para los amantes de las aves. Una ruta ornitológica en La Albufera es sinónimo de buenos resultados, no cabe duda.


Quizás una buena paella sirva para rematar una escapada a esa Valencia de naturaleza y tradición. Algo a tiro de piedra de la metrópoli, de las siluetas futuristas de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Tan cerca… y tan lejos a la vez. Así es La Albufera. Y que así siga siendo siempre…

 

 


Sele en Bam

José Miguel Redondo (Sele), Ha viajado a más de 80 países del mundo y lleva 8 años contándolo en el blog www.elrincondesele.com. En él narra sus experiencias y ofrece consejos prácticos a otros viajeros independientes como él.
Experto Rural


Encuentra tu casa rural en Valencia