VILAFAMÉS |
| Su precioso casco antiguo, formado por estrechas calles, a veces escalonadas y con fachadas cubiertas de matas de flores, parece dormitar a los pies del castillo, que todavía vigila la región. Dentro del conjunto urbano, tampoco debes perderte el excelente museo de Arte Contemporáneo, habilitado en el palacio del Batlle, así como el museo del Vino y la iglesia de la Asunción, de fines del s. XVII, con pinturas al fresco y un hermoso retablo mayor. |
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SEGORBE |
| Esta localidad antiquísima, que fue sede episcopal hasta mediados del siglo pasado, conserva excelentes ejemplos de arquitectura religiosa, empezando por la catedral, una edificación gótica con elementos barrocos y neoclásicos. Las iglesias de San Pedro y Santa María, el convento de las Agustinas y el seminario también destacan en el patrimonio de la villa, donde podrás ver además edificios civiles como el ayuntamiento y el museo histórico, habilitado en la antigua cárcel. Si quieres un consejo no te pierdas la visita a los jardines de la Glorieta del Botánico Pau, y a la fuente de los Cincuenta Caños, dedicado cada uno a una provincia de nuestro país. |
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ONDA |
| Esta población de origen romano, que llegó a tener gran importancia en tiempos de los árabes, perteneció a la orden de los caballeros de Montesa desde el s. XIII y todavía conserva restos del llamado castillo de las Trescientas Torres, en lo alto de un cerro. La plaza del Almudín y el templo parroquial de la Asunción también merecen una visita. |
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