CASTELLBÓ |
| Desde la carretera general que va a la Seu d'Urgell vale la pena que te desvíes a esta misteriosa y pequeña población donde se refugiaron los albigenses, expulsados de la vecina Francia. El núcleo medieval, que ocupa un bonito paraje, ofrece un buen conjunto de casonas que trepa por la ladera del monte en dirección a los restos de su castillo. De camino pasarás por la colegiata de Santa María y te aconsejamos que te fijes en los llamadores y aldabas de los grandes portones que muestran curiosas filigranas de hierro forjado. |
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SANTA ENGRÀCIA |
| Partiendo de la animada ciudad de Tremp, a medio camino entre dos grandes pantanos donde se recogen las aguas del pre-Pirineo, en la zona de la Sierra de Montsec, te aconsejamos una visita a la mínima población de Santa Engràcia. La dificultad del acceso hizo que el caserío se quedara casi abandonado, pero el conjunto de viejas casonas y, sobre todo las vistas espectaculares del entorno, cuando las nubes no se convierten en un mar de niebla bajo el pueblo, lo convierten en un hermoso lugar.
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GÓSOL |
| En el fondo de un bonito valle pirenaico al que se accede por una carretera de infarto, encontrarás este pequeño pueblo que vivió de la agricultura y la ganadería. El encantador lugar presume de haber alojado a Pablo Picasso que se quedó prendado de su entorno y de las vistas del Pedraforca. Si quieres compartir esta experiencia, puedes subir hasta las ruinas del antiguo pueblo, a los pies del promontorio donde se levantaba el castillo. No te defraudará. |
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