VAL DE AGUILAR |
| Desde El Pla de Sant Tirs parte el camino en dirección a Bellpui y al angosto valle de Aguilar, recorrido por el río La Guardia. En el solitario lugar puedes acceder, entre espesos matorrales, al pueblo abandonado de Malgrat en el que, entre restos de casas cubiertas de maleza, destaca su pequeña iglesia de estilo románico rural con su mínima espadaña. Junto a ella está el recinto del cementerio desde donde se aprecia el pueblo escalonado en una pronunciada pendiente de tupida vegetación, que resume la belleza del valle. |
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VAL FERRERA |
| Tendrás que asegurarte de que no padeces claustrofobia antes de adentrarte en este estrechísimo y encajonado valle que tiene 22 kilómetros de largo donde apenas aparecen algunas poblaciones como Alins o Àreu y que estuvo habitado desde muy antiguo por su riqueza minera. Picos que rondan los tres mil metros, abundantes fuentes y hermosos lugares forman este valle del que puedes tener una excepcional panorámica desde el bosque de Virós formado por abetos, pinos negros y abedules, pero al que es fácil acceder por una pista en buen estado. |
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VALL DE CASTELLBÓ |
| Partiendo de Castellbó, un trayecto casi circular permite recorrer todo este amable valle, refugio de albigenses que dejaron su legado de leyendas y de magia. Uno de estos lugares es Sant Andreu, en la zona más alta del valle y que forma un precioso conjunto de arquitectura popular. También Sant Serni de Seix con su pequeña iglesia románica, merece una visita. Poco antes de llegar a Sant Andreu podrás ver las ruinas, cubiertas de maleza, del pueblo abandonado de Les Eres. |
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