CALAHORRA |
| Tras un larguísimo historial de guerras y asedios y varios miles de años a sus espaldas, entre ellos la ocupación de romanos y árabes, esta villa conserva restos del anfiteatro y un buen conjunto de edificios. En la zona más antigua se alzan sus iglesias y sus casonas solariegas y un museo municipal con piezas de época romana. A orillas del río Cidacos está la catedral, presidida por una imponente torre del s. XV, en cuyo interior vale la pena la sacristía barroca, la capilla de los Reyes, la magnífica sillería del coro y el museo con una valiosa custodia. |
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ARNEDO |
| La ciudad se extiende a los pies de un espolón rojizo que te llamará la atención por estar perforado de cuevas. Sobre él se asientan las ruinas de su importante castillo árabe. Más abajo el caserío conserva sus antiguas iglesias y al otro lado del río merece la pena acercarse al monasterio de Vico, lugar de devociones de la zona, que conserva las ruinas de su antiguo e imponente monasterio, junto al edificio moderno. |
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ALFARO |
| Villa de fundación romana y ciudad fronteriza durante siglos, conserva palacios como el episcopal y caserones de buena planta, algunos realizados por Ventura Rodríguez. También te llamará la atención el edificio de la colegiata de San Miguel y la iglesia de la Virgen del Burgo. A las afueras, merece la pena acercarse a la ermita del Pilar que ofrece buenas panorámicas de la zona. |
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