MUNILLA |
| Un viejo puente de piedra te dará acceso a esta población que alcanzó gran importancia por sus excelentes paños en el s. XIX. De aquella época conserva sus iglesias, la de San Miguel de estilo gótico, en la parte baja, y la de Santa María, en la zona alta, que guarda un bello Cristo gótico y algunos retablos valiosos. A la salida está el crucero renacentista y el antiguo pozo de nieve. En una de sus casas podrás ver una antiquísima estela con grabados y, en las cercanías, algunos yacimientos de huellas de dinosaurios. |
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ARNEDILLO |
| En una hermosa zona donde se estrecha el valle, el pueblo de Arnedillo es famoso desde antiguo por sus aguas termales. Tiene una bonita iglesia del s.XVI muy cerca del mirador sobre el río y, cruzando el puente de piedra, está el cementerio que ocupa el patio del viejo castillo episcopal, donde aún verás un torreón y parte de la muralla. Tiene también varias ermitas y la de Santa María de Peñalba, prerrománica del s. X, merece una visita por su gran valor y por el bello panorama que ofrece. Más antigua aún es la ermita rupestre de San Tirso. |
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CORNAGO |
| Muy cerca de la frontera con tierras sorianas, se encuentra esta tranquila población que se extiende a los pies de un magnífico castillo gótico, bien conservado y protegido por fuertes torres, que perteneció al poderoso Álvaro de Luna. Muy cerca, separada por algunas huellas de dinosaurios, la iglesia muestra su interior gótico, con un buen retablo y una bella capilla con frescos. También vale la pena que visites el palacio de los Baroja, junto a la muralla, y las ruinas del convento franciscano, que se alzan entre unas huertas cercanas. |
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