| Desde San Millán se llega al monasterio viejo de Suso, en el que escribió Gonzalo de Berceo y que sirve de panteón a los Siete Infantes de Lara. Su aspecto de escondite en el centro de un tupido bosque, hace de éste un lugar lleno de magia. Conviene que sepas que en las cuevas que aún se conservan en el interior de este encantador cenobio es donde se estableció San Millán, dando origen a todo el conjunto monacal de Suso y Yuso. |