ALEDO (Aledo) |
En plena sierra Espuña y sobre un cerro que domina el valle de Guadalentín destaca esta bonita localidad, que tuvo una gran importancia estratégica durante la ocupación árabe. Todavía conserva la torre del Homenaje de su antigua fortaleza, aljibes y restos de la muralla, así como una picota que ha sido restaurada. Tampoco debes pasar por alto su iglesia barroca, en la que se guarda una bonita talla gótica de la Virgen y, si eres aficionado a la artesanía, disfrutarás con alguna de las piezas que producen sus alfares, como los especieros o las reproducciones de ánforas. |
|
Casas rurales Aledo
|
|
CEHEGÍN (Cehegín) |
| Junto al cauce del río Argos se encuentra el casco viejo de Cehegín, coronado por la plaza de la Constitución, en la que se alzan las fachadas del museo Arqueológico, antigua cárcel, la iglesia de la Magdalena y algún palacio barroco. Si te acercas a esta plaza, no dejes de asomarte al Mirador, desde el que tendrás una preciosa panorámica de las huertas y del propio casco antiguo de la villa. En él también destaca la entrañable plaza Vieja, así como varias casas solariegas, iglesias y palacios. |
|
Casas rurales Cehegín
|
|
MORATALLA (Moratalla) |
En el extremo noroeste de la provincia llama la atención el espléndido perfil de esta población, coronada por la monumental torre del Homenaje de su castillo, que perteneció a los árabes y, más tarde, a los caballeros de la Orden de Santiago. Muy cerca destaca también la iglesia de la Asunción, con elementos renacentistas y barrocos y, a su alrededor, tendrás ocasión de transitar por el conjunto de callejas y plazuelas de este viejo pueblo, famoso por su espectacular tamborrada de Semana Santa. |
|
|
Casas rurales Moratalla
|
|