| Desde Pecharromán, en cuya iglesia podrás ver espeluznantes capiteles que incluyen seres demoníacos, es recomendable acercarse al entrañable y romántico rincón donde se esconde la ermita de San Vicente, en Fuentesoto, un bellísimo edificio que muestra su soledad entre las choperas que bordean un arroyo cercano. |