CHULILLA |
| Con su preciosa estampa, este pueblo encalado asciende por las laderas del monte hasta el pie de la Muela del Castillo rodeado por las amplias murallas que protegieron su fortaleza, de fundación árabe. Vale la pena subir, al menos hasta su iglesia, para contemplar el apiñado caserío desde arriba, bordeado por el Turia que aquí tiene su recorrido más angosto.
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ADEMUZ |
| Sobre la ladera de un cerro, a orillas del Turia, se asienta esta localidad de origen romano, que alcanzó gran importancia en tiempos árabes. Sus casas, con grandes aleros y balconadas de madera, se reparten por sus calles empinadas y sus pequeñas plazas que suben hasta las ruinas del castillo. Además, el pueblo cuenta con dos ermitas románicas de los siglos XII y XIII. |
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CORTES DE PALLÁS |
| En el último tramo de una carretera llena de curvas que recorre un abrupto paisaje, se encuentra este pintoresco pueblo, formado por un apiñado grupo de casas de fundación árabe. Tras la conquista cristiana, estuvo habitada por moriscos que protagonizaron una revuelta al negarse a obedecer la orden de expulsión en el s. XVII. Además de un llamativo entorno en el que destaca un impresionante salto de agua del río Júcar, cuenta en su casco urbano con un caserón-palacio barroco del s. XVIII, presidido por su escudo de armas. |
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