| MAÓ |
| Tendrás que prescindir de todo el crecimiento moderno de la capital para, una vez cruzada la muralla por el portal de Sant Roc, hacer un viaje en el tiempo. Enseguida llegarás a la iglesia del Carme, antiguo convento en cuyo claustro se instaló el mercado de abastos, y al Ayuntamiento, uno de los edificios interesantes junto a la iglesia de Santa María o la de Sant Francesc, que también perteneció a un monasterio. Muy cerca está la ermita de Gràcia reconstruida en el s.XVIII, tras un ataque pirata de Barba Roja, un bello rincón junto al encalado y curioso cementerio municipal. |
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| CIUTADELLA |
| Esta villa, muy resguardada entre los acantilados, fue el lugar elegido por los fenicios para hacer un puerto, alrededor del cual fue creciendo la ciudad. A la zona más vieja se accede por la entrañable calle de Ses Voltes con pórticos encalados, y allí encontrarás el Ayuntamiento que fue el palacio de los gobernadores, la iglesia de Sant Francesc que forma parte del antiguo convento, la catedral gótica, la iglesia barroca del Roser o el claustro dels Socors, entre otros edificios de interés. Una trama de pequeñas calles se asoman al recogido puerto, presidido por el castillo de Sant Nicolau. |
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| ES MERCADAL |
| Este pueblo, alejado del turismo, no cuenta con grandes edificios pero forma un bonito conjunto. El carrer Nou te lleva a la plaza Mayor y, más arriba, a la sencilla iglesia de Sant Martí, al Pont de Na Macarrana, y al Pla de ses Eres. Si te decides a subir hasta el aljibe perfectamente encalado que abastece de agua a la ciudad, tendrás un excelente panorama del conjunto y de los alrededores dedicados a campos de cultivo. |
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