Opinión sobre Vila Centellas de toñín
Luna de miel con niños
06/may/2003
Para movernos por la capital nos interesaba un lugar tranquilo, bonito y asequible que estuviera cerca y dimos con la casa que Curro y Áurea, con gran tesón, honradez y buen gusto han ido recuperando de lo que fue el hogar de varias generaciones de gallegos. Reconstruída prácticamente desde los cimientos a base de granito y pino rojo, sobre la suave pendiente de la ribera del Miño, orientada hacia el sur, allí encontramos los cuatro el sosiego y la tranquilidad que necesitábamos en compañía de la inestimable conversación de Curro y Áurea. Flexibilidad, amabilidad y buen trato.
Fecha de estancia: 06/may/2003
Valoración por categorías
- Limpieza 10/10
- Trato del propietario 10/10
- Entorno 10/10
- Equipamientoo 10/10
- Relación calidad/precio 10/10
- Calidad del sueño 10/10