5 lugares que no debes perderte en Alarcón

Alarcón es un municipio perteneciente a la provincia de Cuenca en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Una villa señorial con una gran influencia medieval y mucha historia que circula entorno a su afamado castillo. Un lugar romántico perfecto para escaparse unos días y disfrutar de un entorno bañado por el río Júcar, responsable del embalse conocido como pantano de Alarcón.

Pese a sus antecedentes íberos y romanos debe su nombre a los árabes, que tras su ocupación construyeron un castillo primitivo que dio lugar al actual y rebautizaron la localidad como Alarcón, que significa ‘la fortaleza’ en árabe.

A continuación recomendamos los cinco lugares que no debes perderte en esta villa medieval bajo ningún concepto.

El castillo de Alarcón

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Cuando te aproximas a esta localidad conquense lo primero que divisas es el famoso castillo de Alarcón. En lo alto de la montaña, rodeado por el Júcar, luce con elegancia el mayor símbolo de esta pueblo medieval sumergido bajo el río.


Su estado de conservación es excepcional motivo por el cual recibe la visita de numerosos viajeros dispuestos a conocer su historia y descansar en una casa rural de Alarcón. Aunque todavía conserva un cierto aroma musulmán, sus posteriores reformas y cambios estructurales hace que el pensamiento se vaya a la época medieval. La Torre del Homenaje es sin duda la parte más característica y llamativa, ya que se puede divisar desde cualquier rincón de Alarcón. Una obra que simboliza la majestuosidad del edificio enclavado en un lugar inexpugnable para todos aquellos que en su día quisieran asaltarlo.


Tras algunos años de abandono fue remodelado y convertido en Parador de Alarcón. No obstante sigue manteniendo intacto el recuerdo de la función que cumplió en el pasado y las historias que se mantienen vivas entre sus muros.

Pantano de Alarcón

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Esta obra de ingeniería hidroeléctrica construida en el curso alto del río Júcar es otro de los lugares más importantes de Alarcón. Se encuentra a seis kilómetros de la localidad y tiene una capacidad de 1.112 hm³ repartidas en casi siete hectáreas de superficie.


En las profundidades de la presa existe una villa sumergida conocida como Gascas. Cuando baja el nivel del agua se descubren algunos de los restos todavía hoy día de pie como el trazado de las calles y un muro de piedra con un arco que cautiva a todos los que tienen la fortuna de verlo.

Antigua iglesia de San Juan Bautista

Localizada en el centro del pueblo, la antigua iglesia de San Juan Bautista guarda con recelo en su interior un secreto único que deja con la boca abierta a todos los que cruzan la puerta de entrada. Aquí se ubica el Centro de Arte Pintura Mural de Alarcón, obra de Jesús Mateo. Una serie de murales que cubren toda la superficie interior de la iglesia y que aporta luz, color y fascinación en un ambiente casi de penumbra.

En 1994 se realizaron los primeros bocetos de una obra magistral que tuvo al pintor encerrado durante estas cuatro paredes durante unos años. En 1997 recibió el apoyo de la UNESCO por su importante carga artística y estas pinturas murales fueron declaradas de interés artístico mundial.


Iglesia de Santo Domingo de Silos

Esta población que no llega ni a 200 habitantes llegó a tener hasta cinco iglesias parroquiales, de las que cuatro de ellas se mantienen en pie hoy en día. Una de las más significativas es la iglesia de Santo Domingo de Silos, construida en el siglo XII y robusta como el primer día, ya que todavía conserva elementos arquitectónicos como la portada protogótica de transición y torre de traza renacentista.


Es de estilo románico pero recibió la influencia del gótico con el paso de los años. Una de las zonas más importantes es su capilla norte, con su crucería en forma de triángulo, y nervios policromados con cabezas de dragón. En la actualidad se ha restaurado para cumplir las funciones de auditorio y sala de reuniones.


Sendero de las Hoces de Alarcón

Si importantes son los edificios que puedes encontrarse por sus calles, no menos valioso es su entorno. Para descubrirlo puedes realizar el sendero de las Hoces de Alarcón, una ruta circular de aproximadamente siete kilómetros de longitud y una dificultad baja perfecta para disfrutar de este paisaje en compañía. El trayecto desciende de la muralla y recorre un camino entre cultivos y encinas. Un lugar ideal para una escapada que también puedes gozar desde tu casa rural en Motilla del Palancar.

 

Resumiendo, Alarcón es un pueblo pequeño cargado de historia y cultura que se percibe desde su imponente castillo hasta cada rincón. Sorprende que esta localidad conquense no goce de una mayor importancia como destino de vacaciones atendiendo a lo mucho que ofrece a los viajeros en un espacio tan reducido.

 

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