El encanto del Valle del Roncal: Tradiciones y pueblos imprescindibles

El valle del Roncal está enclavado al nordeste de la Comunidad Foral, en la cordillera de los Pirineos. Su estratégica localización haciendo de frontera natural con Francia y Huesca hace que este territorio se caracterice por una marcada personalidad forjada a base de tradiciones ancestrales. Es el más oriental de los valles del Pirineo navarro y presume de un clima y vegetación típicos de la alta montaña.

Esta zona montañosa de intenso color verde está salpicada por una serie de poblaciones de pequeño tamaño cargadas de encanto. Un entorno natural ideal para una escapada o unas vacaciones en la montaña rodeado de bosques y costumbres que puedes disfrutar en tu casa rural en Navarra. El río Esca cruza el valle de norte a sur regando las orillas de sus pueblos empedrados donde abundan caseríos centenarios y donde las chimeneas aportan una estampa idílica durante muchos meses del año.

Valle del Roncal: qué ver

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La ganadería, la explotación forestal y la presencia constante de viajeros son los principales motores económicos en esta zona donde las siete perlas del valle del Roncal son:
 

  • Burgui: es el núcleo de población más pujante del valle y lugar elegido por muchos excursionistas para adentrarse en el vecino valle de Belagua. Un pueblo lleno de identidad propia conocido por sus golondrinas, apelativo que recibieron las jóvenes roncalesas que cada año caminaban hasta la fábrica de Mauleón (Francia) donde permanecían desde el otoño hasta la llegada de la primavera. Por estas fecha Burgui celebra el Día de la Almadía para homenajear este antiguo oficio que dejó de usarse con la construcción del Pantano de Yesa pero que guarda sus recuerdos con recelo.
     
  • Vidángoz: este pequeño pueblo se caracteriza por los famosos akelarres de brujas que rememora cada año en sus fiestas patrones que se celebran a finales de agosto. Personajes históricos y leyendas que se han trasmitido de padres a hijos para mantener vivo un espirito misterioso lleno de encanto que puedes descubrir desde tu casa rural en Vidángoz.
     
  • Roncal: sus calles de piedra distribuidas en forma de ‘Y’ en torno al río Esca están llenas de historia. Una visita imprescindible donde puedes encontrar elementos artísticos y arquitectónicos como la iglesia parroquial o la Casa Museo del tenor Julián Gayarre, que descansa en el cementerio de esta localidad.
     
  • Garde: el nogal centenario de increíbles proporciones que domina el casco urbano está considerado Monumento Natural. Esta población regada por el barranco Gardalar y situada entre las sierras de Calveira, Punta Barrena y San Miguel conserva todo el sabor de la tradición pirenaica.
     
  • Urzainqui: villa donde la explotación forestal y el comercio han labrado una clara influencia en sus costumbres y aspecto. De hecho, su trazado gira entorno a un antiguo muelle fluvial.
     
  • Isaba: pequeña población rodeada de agrestes montañas que destaca por sus casas señoriales de piedra madera entre sus empedradas y estrechas calles. Puedes conocer la historia roncalesa visitando la Casa de la Memoria de Isaba.
     
  • Uztárroz: localidad famosa por acoger el Museo del queso y la trashumancia, un lugar donde conocer la vida pastoril predominante en estas tierras y los productos elaborados artesanalmente entre el que destaca por encima del resto el queso con denominación de origen Roncal.
     

El queso Roncal

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La gastronomía del valle del Roncal está fuertemente influenciada por el queso que se elabora en los siete municipios que forman este territorio. Se conoce coloquialmente como el hijo del Pirineo, ya que su elaboración, de diciembre a julio, coincide con la época de crianza de las ovejas.


El queso Roncal se caracteriza por su producción artesanal con leche cruda de oveja y tiene un sabor muy definido con un ligero toque picante que en boca resulta mantecoso. Existen preparaciones en las que destaca como elemento principal, aunque la manera común de degustarlo es al natural.


Si eres un auténtico apasionado de los quesos aprovecha la exposición de quesos roncaleses que tiene lugar coincidiendo con la fiestas de la Virgen de agosto, sin duda un momento especial para conocer tanto su elaboración como degustar los productos típicos del valle del Roncal.


Tributo de las Tres Vacas

Ceremonia milenaria que se ha convertido en una fiesta de hermandad. Cada 13 de julio se renueva este tributo considerado el más antiguo de Europa. La piedra de San Martín, entre el valle del Roncal y el valle de Baretous (Francia) es testigo del encuentro entre españoles y franceses para saldar el pago perpetuo de tres vacas por el aprovechamiento de los pastos roncaleses. 


En definitiva, el valle del Roncal es un lugar ideal donde descubrir villas ocultas entre la naturaleza ricas en historia y tradiciones que se han mantenido con respeto entre generaciones para disfrutarlas intactas hoy en día. Su ubicación en la zona pirenaica de Navarra es sinónimo de relax y disfrute, un paraje con personalidad perfecto para disfrutar de unos días de vacaciones.

 

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